La percepción: Los ciegos y el elefante

Publicado en Cultura el sábado 14, abril, 2018

Original en inglés de la párabola de Los ciegos y la cuestión del elefante. Stephenson, J. The Hadîqatu L-Haqîqat: The Enclosed Garden of the Truth, 1910.

¿Quien Tiene La Razón Y Dice La Verdad?, porque mi verdad podría ser tu verdad o la tuya la mía pero si uniéramos las verdades de ambos podrían llevarnos más lejos del punto donde estamos aferrados pensando que tenemos la verdad.

“La verdad es lo más elusivo que hay bajo el Sol, a veces está a simple vista ante nuestros ojos pero permanece oculta por nuestros propios prejuicios”.
Gundhramns Hammer

La noción sobre la Verdad, que cada persona posee, es solamente una pequeña porción de la Realidad que podemos percibir.
Para ilustrar este tema, os dejamos abajo una de las muchas versiones sobre una leyenda hindú:

“Los ciegos y el elefante.”
“Había una vez una aldea poblada por completo de ciegos.
Un mensajero anunció a los lugareños que un príncipe que venía de lejos, atravesaba el país a lomos de un elefante. No había elefantes en estas tierras, y nunca habían oído hablar de ese animal.
– ¿Qué es un elefante? preguntaron los ciegos.
El mensajero les explicó que era una bestia gigantesca, y extraordinaria en todos los sentidos. Esto despertó la curiosidad de los ciegos y todos querían acercarse al elefante para hacerse una idea de cómo era.
Todos a la vez no podía ser. Por lo que se decidió enviar una delegación de siete personas, que el príncipe recibió amablemente.

Autorizó a los representantes del pueblo a palpar su elefante el tiempo que quisieran. Y así hicieron. Tocaron el animal, dieron las gracias al príncipe, y volvieron a casa.
A su llegada fueron rodeados y bombardeados con preguntas de los otros aldeanos.
– “Es un animal que se asemeja a una alfombra rugosa golpeada por el viento en un tendedero, o como un gran abanico”, dijo un ciego que había tocado la oreja.
– “¡En absoluto!”, dijo uno que había palpado la trompa, “Es una especie de serpiente muy gorda, muy nerviosa, con la cabeza peluda y húmeda”.
– “¡Qué va! Es una bestia enorme como el tronco grueso de un árbol”, se indignó el que había palpado la pierna.
– “El elefante es como dos lanzas”. Comento el que examinó los finos colmillos.
– “El elefante es como una soga fuerte y gruesa, que tiene un pincel en la punta.”. Éste le había examinado la cola.

– “No, no, es como un alto muro”, gritó otro ciego que había estado palpando el costado del elefante.
– “El elefante se parece a un tambor colocado sobre cuatro gruesas patas, y está forrado de cuero con pelo para afuera.” añadió el que logró tocar al animal en la panza y las patas.
Todos se enredaron en una interminable discusión durante horas sin ponerse de acuerdo sobre cómo era el elefante. Cada uno estaba plenamente seguro de lo que conocía.

Cada hombre podía “ver” en su mente sólo lo que podía sentir con sus manos. Como resultado cada uno se reafirmaba en que el elefante era como él lo sentía. Ninguno escuchaba a los demás.
Afortunadamente su conflicto no tuvo un final violento, pero la mayoría de los lugareños todavía no saben como son los elefantes. Solamente tres ciegos que se consideraban muy sabios, decidieron hacerse ayudar, y fueron a preguntar a otro sabio que había tenido la oportunidad de ver al elefante con sus propios ojos.

El conflicto es tan viejo como la historia misma. El ser humano siempre ha intentado conocer su mundo y conocer la Verdad. Aunque esto no es fácil ya que no todas las personas ven de la misma forma.
Este viejo cuento de la India descubre una de las causas de la falta de entendimiento entre las personas y la carencia de sabiduría en la mayoría.”