Literatura, artes y periodismo en la Primera Guerra Mundial 1914-1918

Publicado en Cultura el jueves 6, octubre, 2016

El 28 de Julio de 1914, hace 102 años, estallaba la Primera Guerra Mundial, una contienda que alcanzó una intensidad sin precedentes, con sus 9 millones de muertos, 22 millones de heridos, 8 millones de inválidos. Auge de los imperialismos, nacionalismos extremos, conflictos anteriores mal resueltos, rivalidades económicas, e incluso malentendidos diplomáticos contaron entre las razones estructurales de esta guerra tan sangrienta que se desarrolló principalmente en territorio europeo, aunque también hubo batallas en África, Asia y el Atlántico Norte.

Estos 4 años, 3 meses y nueve días (el 11 de noviembre de 1918 se firmó el armisticio que ratificaba la victoria de los Aliados), marcaron profundamente a aquellos que los vivieron, tanto en el frente como en la sociedad civil. Este trauma colectivo queda reflejado en la literatura de esta época, ya que desde los primeros meses del conflicto en 1914, y durante las décadas posteriores, aparecieron numerosos escritos que evocan el frente, las batallas, las condiciones de vida de los soldados o la vida civil, en las ciudades y los pueblos… Memorias, diarios de guerra, correspondencia, pero también novelas, poesías, obras de teatro, e incluso historietas y humor gráfico conforman la narrativa de estos años revueltos.

Desde hace un siglo, se ha escrito mucho sobre la Primera Guerra Mundial, y todavía hoy se trata de un tema muy de moda. Sólo daremos un ejemplo : la novela ganadora del prestigioso premio Goncourt en 2013, Au revoir, là-haut de Pierre Lemaître, se ambienta en la Francia victoriosa de 1918, más preocupada de construir monumentos en homenaje a sus muertos que de dar un futuro a los soldados que han sobrevivido…

Evocaremos en este trabajo a los autores que han vivido estos años mortíferos y los han tratado en sus obras. Muchos de ellos vivieron aún muchos años para contar su guerra y sus obras, algunas de ellas emblemáticas del género, no pertenecen al Dominio Público. No obstante, añadiremos, al final de cada sección, una breve reseña de aquellas obras, con el fin de elaborar una lista lo más exhaustiva posible de la narrativa de Gran Guerra.

 

John Lavery – Troops embarking at Southampton para el Frente del Oeste (1917)

John Lavery – Troops embarking at Southampton para el Frente del Oeste (1917)

 

TIEMPOS DE PROPAGANDA

 

Postal de propaganda alemana (191?) « - ¡ Mon Dieu ! ¿ A dónde se lleva la Torre Eiffel ? - ¿ Dónde ? ¡ La voy a plantar en la Puerta de Brandeburgo ! »

Postal de propaganda alemana (191?) « – ¡ Mon Dieu ! ¿ A dónde se lleva la Torre Eiffel ? – ¿ Dónde ? ¡ La voy a plantar en la Puerta de Brandeburgo ! »

En estos tiempos agitados, era inevitable que los servicios de propaganda de ambos bandos intentaran apoderarse de la opinión pública. Carteles y panfletos florecieron, animando a los ciudadanos a que participaran en el esfuerzo de guerra. También nacieron, de forma espontánea, movimientos de unión patriótica. A estos movimientos dieron su soporte políticos, artistas, intelectuales, científicos, etc, que preconizaron que se pusieran de lado los conflictos políticos internos para hacer frente, todos juntos, al enemigo….

Así se llamó a la Union Sacrée (Unión sagrada) en Francia o al Burgfrieden (Paz de las fortalezas) en Alemania. Varios intelectuales dieron su soporte, de manera más o menos vehemente, a sus respectivos gobiernos. Por ejemplo el filósofo francés Henri Bergson abrió una sesión de laAcademia de las Ciencias Morales y Políticas, en agosto de 1914, expresando su profundo rechazo al cinismo y la brutalidad de Alemania, mientras que 93 intelectuales alemanes de todas disciplinas firmaban un manifiesto (Aufruf an die Kulturwelt / An die Kulturwelt ! Ein Aufruftexto en inglés) para recusar las acusaciones de cometer atrocidades en Bélgica que pesaban sobre su país… Pero sin duda, el alistamiento propagandístico institucional de escritores británicos es el caso más curioso…

 

Cartel de propaganda irlandés (1915)

Cartel de propaganda irlandés (1915)

 

Al estallar la guerra en 1914, el jefe del servicio de propaganda británica (War Propaganda Bureau), Charles Masterman, convocó a varios escritores de renombre en una reunión secreta con el fin de determinar acciones para promover los intereses del país durante la guerra. No se supo de esta reunión hasta 1935, cuando las actividades del War Propaganda Bureau se dieron a conocer al gran público. A la reunión asistieron : Arthur Conan Doyle, Arnold Bennett, John Masefield, Ford Madox Ford, William Archer, G. K. Chesterton, Sir Henry Newbolt, John Galsworthy, Thomas Hardy, Rudyard Kipling, Gilbert Parker, G. M. Trevelyan y H. G. Wells. Dos tipos de acciones resultaron de este brainstorming : por una parte, varios escritores escribieron panfletos y libros con el propósito de defender el punto de vista de su gobierno. Además de numerosos artículos de prensa, salieron textos como :

  • To arms ! (A las armas !, 1914), de Arthur Conan Doyle (1859-1930),

Cartel de propaganda británico (191?)

Cartel de propaganda británico (191?)

  • Numerosos artículos publicados por la prensa y posteriormente agrupados en dos volúmenes A Sheaf (Un fajo, 1916) yAnother Sheaf (Otro fajo, 1917), por John Galsworthy (1867-1933),

 

A la publicación temprana de estos panfletos, se sumó otra actuación por parte de los VIP’s de la literatura británica. Varios de ellos se involucraron más aún en su compromiso y visitaron el frente, las trincheras para luego dar cuenta de ello en nuevos escritos. Así vieron la luz :

  • Arnold Bennet – Over there (1915), ilustración de Walter Hale : la nave derruida de la catedral de Soissons

    Arnold Bennet – Over there (1915), ilustración de Walter Hale : la nave derruida de la catedral de Soissons

    Over there : war scenes on the Western Front (Allá : escenas de guerra del Frente del Oeste, 1915), de Arnold Bennett. El escritor resultó profundamente traumatizado por las condiciones de vida en las trincheras, hasta tal punto que estuvo enfermo durante varias semanas. No obstante, decidió no mencionarlo y escribir un panfleto que animara a los hombres a alistarse en el ejército británico. El resultado fue Over there.

  • A visit to the three fronts (Una visita a tres frentes, 1916), de Arthur Conan Doyle, que pudo tener una visión de las líneas británicas, francesas e italianas. El padre de Sherlock Holmes, que perdió un hijo en 1917 (murió de una neumonía después de haber sido herido en la batalla de Somme), publicó, casi en tiempo real, una historia de las campañas británicas durante la guerra : The British Campaign in France and Flanders (La Campaña británica en Francia y Flandes, Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3, Tomo 4, Tomo 5, Tomo 6),
  • France at war : on the frontier of civilization (Francia en guerra : en la frontera de la civilización, audiolibro en inglés, 1915), de Rudyard Kipling. En 1915 Kipling viaja al frente de Francia como corresponsal de guerra. El informe de la actividad militar que observó durante este viaje se publicó en seis artículos en los diarios Daily Telegraph y el New York Sun y recopilados en France at war. En este libro, los artículos están precedidos de una oda a Francia, hermoso poema que el escritor británico había compuesto en 1913, cuando Raymond Poincarré, entonces presidente de la República francesa, visitó Inglaterra, poema del que podemos oir la grabación de los primeros versos, con la voz del mismo Kipling, en Gallica.

« Broke to every known mischance, lifted over all
By the light sane joy of life, the buckler of the Gaul,
Furious in luxury, merciless in toil,
Terrible with strength that draws from her tireless soil;
Strictest judge of her own worth, gentlest of man’s mind,
First to follow Truth and last to leave old Truths behind-
France beloved of every soul that loves its fellow-kind ! »

 

Sir Arthur Conan Doyle (a la izquierda), Robert Donald y un oficial francés, en el frente del Oeste

Sir Arthur Conan Doyle (a la izquierda), Robert Donald y un oficial francés, en el frente del Oeste

De entre los escritores que asistieron a la reunión secreta del War Propaganda Bureau, varios tomaron una parte más activa en el frente : Ford Madox Ford abandonó la actividad de propagandista para alistarse en una división de transportes y fue herido en la batalla de Somme ; Henry Newbolt (1862-1938) sirvió como controlador de telecomunicaciones, nombrado caballero en 1915 y recibió el título de Companion of Honour en 1922 ; George Macaulay Trevelyan (1876-1962) no pudo combatir por tener la vista deficiente, pero en 1915 fue nombrado comandante de la primera unidad de ambulancias de la Cruz Roja que fue mandada a Italia y pasó toda la guerra transportando heridos, lo cual relatará en Scenes from Italy’s war (Escenas de la guerra de Italia, 1919) ; y Arthur Conan Doyle, con sus cincuenta y cinco años, sirvió en el Sexto Regimiento de Voluntarios de Sussex…

 

Rudyard Kipling

Rudyard Kipling

Una mención especial haremos a Rudyard Kipling, por su conmovedora experiencia personal de la guerra. Su hijo, John, murió en la batalla de Loos en 1915. Se cree que su padre se sintió culpable de esta muerte porque él fue quién animó al joven a alistarse cuando podría haber tenido una dispensa por su miopía. Seguramente por esta razón, Kipling participó en la Comisión imperial de las sepulturas militares, organización encargada de velar los cementerios en los que soldados del Commonwealth habían sido inhumados. Fue él quién eligió la frase de la Biblia « Su nombre vivirá para siempre »grabado en las Piedras del Recuerdo de estos cementerios y fue elegida su propuesta de grabar en las tumbas de los soldados desconocidos la expresión « Conocido de Dios ».

Una bonita anécdota cuenta que un soldado francés fue salvado por un ejemplar de la novela Kim de Kipling, que tenía guardada en su bolsillo de pecho y recibió el impacto de la bala. Este soldado, después de la guerra, le ofreció al escritor el libro, con la bala dentro todavía, y la cruz de guerra que había recibido. El escritor y el veterano entablaron una amistad epistolar y cuando nació el hijo del soldado francés, Kipling insistió en devolver el libro y la cruz.

 

Théophile-Alexandre Steinlen – Cartel de propaganda : Journée des régions libérées (1919)

Théophile-Alexandre Steinlen – Cartel de propaganda : Journée des régions libérées (1919)

Durante toda la guerra, florecieron en Francia numerosos volúmenes en los que escritores famosos recopilaban artículos sobre sus impresiones de la guerra o destinados a levantar el ánimo de las tropas. Por ejemplo :

  • Pendant l’orage (Durante la tormenta, 1915) recoge las observaciones, impresiones y sentimientos sobre los primeros meses de guerra del novelista, periodista y crítico cercano al movimiento simbolista Rémy de Gourmont (1858-1915), obligado a quedarse en París, víctima de problemas de movilidad causados por un lupus, y presa de una depresión. Podemos leer en sus páginas : « Nos podemos preguntar, si continua esta siega, si habrá un día de mañana para la joven literatura. Siempre hay un día de mañana, pero jóvenes y viejos se quedarán para siempre con un doloroso trastorno. »
  • Sur la voie glorieuse (Sobre la vía gloriosa, 1915) del premio Nobel de literatura 1921 Anatole France (1844-1924), crítica social y texto lleno de ambición guerrera y patriótica. Más tarde se arrepentirá de haber escrito estas líneas y abogará por una paz amistosa entre Francia y Alemania, tomando posición contra el Tratado de Versalles, considerando que las condiciones de la paz eran injustas.
  • Aujourd’hui et demain (Hoy y mañana, 1917) , del novelista emblemático del tradicionalismo rural y el catolicismo René Bazin (1853-1932). « Todos los trabajos del campo ya están hechos : la cosecha, la vendimia. Me vais a decir : « ¿ Como lo han hecho ellas ? » Tenéis razón de hablar en femenino : son las madres, las esposas, las hermanas que han organizado la faena y han participado en ella. »
  • Méditations d’un solitaire en 1916 (Meditaciones de un solitario en 1916, 1917) del novelista y ensayista Léon Bloy (1846-1917), mezcla de crítica social, de odio tanto hacia el pueblo como hacia la burguesía, recogimiento sobre la muerte de sus amigos, fraternidad con los soldados…

Romain Rolland

Romain Rolland en 1914

No obstante, no todos los escritores europeos ardieron con esta fiebre patriótica… ¡ y propagandista ! Durante toda la guerra, un grupo de intelectuales de varias nacionalidades se reunieron en Ginebra alrededor del escritor francés Romain Rolland (1866-1944), y abogaron por la paz y la fraternidad al mismo tiempo que rechazaban el empeño de los gobernantes en querer una victoria total, a cualquier precio. Escritor consagrado, en particular por su gran fresco novelesco en diez tomos titulado Jean-Christophe (1904-1912), en el que ya defiende la esperanza de una humanidad reconciliada a través de la amistad entre Francia y Alemania, Rolland se encuentra en Suiza cuando estalla la guerra. Tiene entonces 48 años y no es movilizable. Decide por lo tanto quedarse en territorio neutro y, desde Ginebra, llamar a la paz en Europa. Pronto se unen a su llamamiento otros artistas entre los que podemos nombrar al escritor austriaco Stefan Zweig, su discípulo y amigo que evocará estos años en su autobiografía Die Welt von Gestern. Erinnerungen eines Europäers (El Mundo de ayer. Memorias de un europeo), el ilustrador y grabador belga Frans Masereel, los escritores franceses René Arcos y Pierre Jean Jouve

A partir de agosto de 1914, Romain Rolland publica, en el periódico Le Journal de Genève (El Diario de Ginebra) una serie de panfletos agrupados bajo el título de Au-dessus de la mêlée (Encima de la batalla, audiolibro en francés), en los que quiere adoptar una postura de distanciamiento de los intereses nacionales y, situándose encima de los países (de ahí la explicación del título), aboga por una Europa unida y fraternizada ; lucha contra la guerra, denunciando el deseo de dominación de los países beligerantes que les lleva a esta obra de destrucción y muerte. Sus artículos, traducidos a varios idiomas (¡ menos el alemán !) y su obra cumbre Jean-Christophe contribuyeron a que le fuera otorgado el Premio Nobel de Literatura en 1915. Esta actitud poco patriótica le valió, durante la guerra y muchos años después, el odio de muchos intelectuales de su país que le acusaban de confraternizar con el enemigo. Sus compañeros de lucha pacifista publicaron a su vez obras de teatro (Zweig), poemas (Jouve), novelas (Arcos), grabados (Masereel), cada uno con su disciplina predilecta, en los que intentaban hacer llegar el mismo mensaje de paz… En 1919, Romain Rolland firmó un nuevo manifiesto, Déclaration de l’indépendance de l’esprit (Declaración de la independencia del espíritu), en el que llama a todos los intelectuales del mundo, los « Trabajadores del espíritu », a reanudar la unión fraternal rota por la guerra, poniendo por encima de naciones, razas o castas, la defensa de una intelectualidad universal…

 

« Atrevámonos a decir la verdad a los familiares de estos jóvenes, a sus guías espirituales, a los dueños de opinión, a sus jefes religiosos o laicos, a los pensadores, a los tribunos socialistas. ¡ Qué ! ¡ Teníais, en vuestras manos, tantas riquezas vivas, estos tesoros de heroísmo ! ¿ Para qué los estáis gastando ? A esta juventud ávida de sacrificio, ¿qué objetivo habéis fijado para su devoción magnánima ? ¡ El degollamiento mutuo de estos jóvenes héroes ! La guerra europea, este cuerpo a cuerpo sacrilegio, que ofrece el espectáculo de una Europa demente, subiendo a la hoguera y desgarrándose con sus propias manos, como Hércules ! » (Au-dessus de la mêlée)

Cartel de propaganda inglés (1915)

Cartel de propaganda inglés (1915)

 

MEMORIAS Y DIARIOS DE GUERRA

 

Charles Max Braemer – La Lecture, fait par un prisonnier de guerre (191?)

Charles Max Braemer – La Lecture, fait par un prisonnier de guerre (191?)

Memorias, diarios, correspondencia de soldados, oficiales, médicos, enfermeras, sacerdotes… se pueden encontrar en diversas bibliotecas digitales del mundo. Algunos de esos documentos fueron editados durante o después de la guerra. La mayoría de ellos permanecieron ocultos en los baúles de recuerdos familiares. En el año 2013, diversos países europeos, capitaneados por Europeana, lanzaron un llamamiento a sus ciudadanos con el fin de reunir y digitalizar toda la documentación referente a la guerra que podían conservar en sus hogares : fotografías, cartas, diarios, documentos militares, dibujos, grabaciones de sonido, películas e incluso objetos… Con todo este material, se está constituyendo un fondo de gran valor histórico accesible libremente por Internet en diversos sitios, en particular en Europeana 1914-1918.

 

Vicente Blasco Ibáñez en una trinchera del frente francés (1915)

Vicente Blasco Ibáñez en una trinchera del frente francés (1915)

Ferviente defensor de las ideas republicanas, Vicente Blasco Ibáñez(1867-1928) se sentía incómodo en la España de Alfonso XIII y decidió autoexiliarse en 1909. Después de una estancia en Argentina de la que vuelve arruinado, la guerra le sorprende en París. Muy pronto, el escritor valenciano ve la ocasión de ofrecer a la prensa española grandes reportajes sobre el desarrollo del conflicto. Su fama de escritor reconocido internacionalmente le abre puertas y, gracias a recomendaciones del gobierno francés, logra los permisos necesarios para visitar el frente y las trincheras.

Así verá la luz una serie de artículos, publicados entre 1914 y 1915, en la revista La Esfera : Los Dos Soldados (24/10/1914), Los Españoles en la guerra (12/12/1914), Un héroe(02/01/1915) o Visiones de la guerra (12/06/1915)… « He pasado ocho días en « el frente », viviendo en el cuartel general de Franchet d’Esperey, general en jefe del quinto ejército francés. He pasado una noche en una trinchera, a ciento cincuenta metros de los alemanes, oyendo sus conversaciones y sus cánticos, como algo lejano y profundo que surgía del fondo de la tierra. He vivido la misma experiencia ordinaria del combatiente. He presenciado un combate de artillería pesada, viendo cómo tiran en pleno campo, borrando granjas y segando bosques, los grandes cañones que antes sólo se empleaban en el asedio de las ciudades. He oído el abejorreo pegajoso de las balas de fusil, bajando instintivamente la cabeza. He visto pasar las granadas por el espacio. Iban muy altas ; pero las he visto. » (Visiones de guerra)

 

Vicente Blasco Ibáñez – Historia de la Guerra Europea de 1914

Vicente Blasco Ibáñez – Historia de la Guerra Europea de 1914

Al mismo tiempo, su editorial valenciana, Prometeo, empieza a sacar, el mismo año 1914, los primeros capítulos de su Historia de la Guerra Europea de 1914, monumental obra publicada en fascículos semanales entre 1914 y 1921, ilustrada con miles de fotografías, dibujos y láminas, que alcanzaría, en su edición recopilada, un total de nueve tomos, de más de 600 páginas cada uno. Más que un simple trabajo de corresponsal de guerra, la Historia de la Guerra Europea de 1914 (Tomo 1, Tomo 2, Tomo 3, Tomo 4, Tomo 5, Tomo 6, Tomo 7, Tomo 8, Tomo 9) es un documento antropológico, social y político completo, en el que Blasco Ibáñez quiso hacer entender las causas de la guerra y dar a conocer a sus protagonistas, no sólo a los líderes, sino también a los soldados y los pueblos implicados en el conflicto. A pesar de que se le pueda reprochar cierta parcialidad a favor de los Aliados y un marcado odio contra Alemania, esta obra colosal, redactada casi en tiempo real a medida que iba desarrollándose la guerra, es un magnífico testimonio de lo que fue y de cómo se vivía este conflicto que podría resumirse en dos palabras : muerte y destrucción. Observemos de paso que únicamente los tres primeros tomos fueron redactados íntegramente por el emblemático escritor valenciano ; a partir del cuarto volumen empezó a reducir sus aportaciones personales y a delegar la redacción a sus colaboradores de Prometeo, aprovechando toda clase de materiales periodísticos y militares… Volveremos sobre la figura de Vicente Blasco Ibáñez en nuestra próxima entrega, dedicada a la narrativa de la Gran Guerra, para evocar su trilogía de guerra empezada por Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis

 

Vicente Blasco Ibáñez – Historia de la Guerra Europea de 1914

Vicente Blasco Ibáñez – Historia de la Guerra Europea de 1914

 

Vicente Blasco Ibáñez – Historia de la Guerra Europea de 1914

Vicente Blasco Ibáñez – Historia de la Guerra Europea de 1914

 

Anna Bowman Dodd – Heroic France (1915)

Anna Bowman Dodd – Heroic France (1915)

Anna Bowman Dodd (1855-1929), que descubrimos en entregas precedentes de Tesoros Digitales con las reseñas de The Republic of the Future (Precursores de la ciencia-ficción : de Luciano de Samosata a Edgar Rice Burroughs) y On the knees of Gods (Romanos, Griegos, Egipcios y Babilonios : el mundo antiguo en la narrativa occidental de 1750 a 1935), fue una escritora estadounidense conservadora. Estaba en Francia cuando estalló la guerra. En su libro Heroic France (Francia heroica, 1915), hace una presentación histórico-social de Francia, no desprovista de tópicos (« El Gascón es hablador ; el Borgoñón, truculento ; el Bretón ; testarudo o imprudentemente valiente ; el Provenzal, ardiente y tempestuoso ; el Normando, silencioso, aunque pronto dispuesto a una nueva aventura ; y el hombre del norte, terco, agresivo, lleno de la resistencia flamenca ») y llena de exaltación patriótica…

 

 

Matilde Serao

Matilde Serao

Emblema del naturalismo italiano, la escritora y periodista Matilde Serao (1856-1927) colaboró, a lo largo de su vida, en numerosos periódicos. Cuando estalló la guerra escribía para el diario Il Giorno, que había fundado en 1904. Entre 1915 y 1916, publicó en este medio una serie de artículos extraídos de su diario, en los que rinde homenaje al oculto heroísmo y al sacrificio de sus hermanas, las mujeres italianas : evoca el trabajo de las mujeres en las fábricas o en el campo, los sentimientos de las madres y las esposas que ven marchar a sus seres queridos al frente, y cuenta anécdotas e historias recogidas en su contribución al esfuerzo de guerra (Matilde Serao, que tenía tres hijos en el frente, leía las cartas de sus hijos a las madres y visitaba a los soldados heridos en los hospitales). Estos valiosos testimonios, que nos ofrecen un retrato de la sociedad italiana durante la guerra, fueron recogidos en 1916 en un volumen tituladoParla una donna : diario femminile di guerra, maggio 1915-marzo 1916 (Habla una mujer : diario femenino de guerra, mayo 1915-marzo 1916)

 

Mary Augusta Ward

Mary Augusta Ward

Los valores de la sociedad victoriana y las cuestiones existenciales alrededor de la religión fueron los temas de predilección de las novelas de la británica Mary Augusta Ward (1851-1920), cuyo nombre de pluma era Mrs. Humphry Ward. Entregada a causas humanitarias como fueron los settlement movements, estos movimientos sociales populares en Inglaterra y Estados Unidos a principios del siglo XX que tenían como objetivo estrechar los vínculos solidarios entre ricos y pobres, a través de tareas educativas que realizaban voluntariamente los más acomodados en beneficio de los más humildes, esta escritora fue no obstante fervientemente contraria al voto de las mujeres, llegando a escribir series de artículos y novelas con el fin de criticar la postura de las suffragettes… Durante la Primera Guerra Mundial, el presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt le pidió que describiera, para el público estadounidense, cómo Inglaterra vivía el esfuerzo de guerra. Este encargo la llevó a visitar las trincheras del Frente del Oeste y se plasmó en tres volúmenes : England’s Effort, six letters to an American friend (El Esfuerzo de Inglaterra, seis cartas a un amigo americano, 1916),Towards the goal (Hacia la meta, 1917), y Fields of Victory (Los Campos de la Victoria, 1919).

 

Harold Chapin

Harold Chapin

Aunque nació en Brooklyn, Harold Chapin (1886-1915) fue un actor y dramaturgo británico. Combatió bajo la bandera británica, y murió en la Batalla de Loos (1915) con 29 años. Se le considera uno de los mayores talentos teatrales perdidos durante la guerra. Soldier and dramatist : being the letters of Harold Chapin, american citizen, who died for England at Loos on September 26th, 1915 (Soldado y dramaturgo : las cartas de Harold Chapin, ciudadano americano, que murió para Inglaterra en Loos, el 26 de Septiembre 1915, 1916) es la recopilación de las emocionantes cartas a su mujer, su hijo pequeño y su madre, en las que da cuenta de su día a día. Hasta figuran varios dibujos para mejor entendimiento del niño…

 

 

 

 

Harold Chapin - Soldier and dramatist : being the letters of Harold Chapin, american citizen, who died for England at Loos on September 26th, 1915

Harold Chapin – Soldier and dramatist : being the letters of Harold Chapin, american citizen, who died for England at Loos on September 26th, 1915

 

Enrique Gómez Carrillo

Enrique Gómez Carrillo

Crítico literario, escritor, periodista, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo (1873-1927) fue cónsul de su país y representante de Argentina en París, además de académico de la Real Academia Española. Premiado en varias ocasiones en Francia por sus traducciones al francés de sus propias obras, más parisino que los parisinos, este amigo de Oscar Wilde, Rubén Darío y Paul Verlaine ha sabido, en sus crónicas, rendir el aspecto mágico y cosmopolita de la capital gala en la Belle Époque. Su doble calidad de diplomático y de periodista internacional le permite visitar diversos sitios del frente entre 1914 y 1915, visitas que quedan plasmadas en varios artículos publicados en el periódico El Liberal y posteriormente reunidos en los volúmenes Campos de batalla y campos de ruinas (1915) y En las trincheras (1921).

Los artículos de guerra de Gómez Carrillo presentan el inconveniente de quedar limitados a lo que las autoridades militares le dejaran ver y que los servicios de propaganda le dejaran escribir, sin contar con de su propia subjetividad francófila. No obstante, su pluma lírica, las referencias históricas con las que este escritor culto supo completar sus relatos, y su profundo humanismo, hacen de los mismos un conjunto representativo de cierto subgénero de la literatura de guerra… « En la llanura desnuda y gris, el pobre muerto es lo único que hace pensar en la vida. Una congoja inmensa me oprime el corazón, y no sé si es por el hombre que está a treinta pasos, extendido para siempre, o por la indiferencia de los que los que se hallan a mi lado ; pero lo cierto es que mis nociones de moral se desvanecen de pronto. ¿ Qué es morir, qué es matar, qué es todo lo que en general parece lo más grave, lo más terrible ?… No es nada… Ese alemán vivía esta mañana… Estos franceses viven ahora, y esta tarde Dios sabe si aún vivirán… » Casado hacia 1924 con Consuelo Suncín Sandoval de Gómez, que sería años más tarde, la esposa y musa del también escritor Antoine de Saint-Exupéry, Enrique Gómez Carrillo fue condecorado con la Legión de honor y París ofreció, a su muerte en 1927, un emplazamiento en el famoso cementerio de Père Lachaise, en el que descansan tantas personalidades de la cultura…

 

Louis Pergaud

Louis Pergaud

El destino del francés Louis Pergaud (1882-1915) fue otro de esos truncados brutalmente por la guerra : en abril de 1915, no volvió de un ataque y su cuerpo nunca fue encontrado. Cuando fue mandado al frente, este maestro ya era un escritor reconocido, ganador en 1910 del prestigioso premio Goncourt con su conjunto de relatos de animales agrupados bajo el título de De Goupil à Margot (1911) y era el autor de la famosa Guerre des boutons (La Guerra de los botones, audiolibro en francés, 1913), historia de rivalidades entre los chavales de dos pueblos, llevada cinco veces a la pantalla. Del efímero paso de Pergaud por el frente, se conservan unos cuadernos, publicados por primera vez en 2011 (y por lo tanto no libres de derechos), y su correspondencia (audiolibro en francés) con su mujer y sus amigos, publicada en 1955. Un testimonio conmovedor…

 

 

 

 

John Reed – The War in Eastern Europe, ilustración de Boardman Robinson (1916)

John Reed – The War in Eastern Europe, ilustración de Boardman Robinson (1916)

John Silas « Jack » Reed fue un periodista, poeta y activista socialista estadounidense. Es el autor de Ten Days that shook the world (Díez días que estremecieron el mundo, audiolibro en inglés, 1919) en el que relata el desarrollo de la Revolución Rusa de 1917, acontecimiento que vivió en persona en Moscú. Intrépido corresponsal, Reed está en México en 1910-1911 para dar cuenta de la Revolución Mexicana, siguiendo el ejército de Pancho Villa. En 1914 se traslada a Europa y la neutralidad de Estados Unidos durante los primeros años de la guerra le permite acceder a todos los frentes, en los dos bandos. En 1915 pasa varios meses en Europa del Este : Salónica, Serbia, Rusia, Constantinopla y los Balcanes. Dará cuenta de su estancia en la zona en The War in Eastern Europe(La Guerra en Europa del Este, 1916).

 

 

Alice Askew y Claude Askew, con uniformes serbios

Alice Askew y Claude Askew, con uniformes serbios

En Serbia, también estuvo la pareja de escritores británicos Alice (1874-1917) y Claude Askew (1865-1917). Juntos fueron los prolíficos autores de unas noventa novelas y seriales populares. También juntos viajaron a Serbia en 1915, después de leer un artículo relatando las duras condiciones de los soldados serbios durante el invierno 1914-1915, después de haber recogido fondos y material para crear un hospital británico de campo destinado a asistir al ejército serbio. (Recordemos que Serbia, uno de los elementos desencadenantes de la guerra, venía acosada por intentos de invasión austríacos desde 1914 y conseguía resistir y preservar su territorio). Aunque en un principio, la pareja iba a Serbia con el fin de poner su fama y su talento a contribución para dar a conocer la situación, no desdeñaron prestar una mano en las tareas que se les pidió. Siguieron la campaña serbia durante los seis meses del invierno 1915-1916, encariñándose con Serbia y sus habitantes, hasta la derrota y la retirada del ejército a Albania y Grecia. The Stricken Land : Serbia as we saw it (La Tierra golpeada : Serbia como la vimos, 1916) es el relato de estos duros meses, dedicado a la memoria de los soldados serbios que murieron durante la retirada. Después de un viaje a Londres para publicar The Stricken Land, Claude, que había sido nombrado mayor honorario del ejército serbio, regresó solo a Serbia, mientras Alice se quedaba en Londres para dar a luz, pero la pareja volvió a juntarse en octubre de 1916 en Serbia. Juntos murieron Alice y Claude Askew, en 1917, víctimas del torpedo de un submarino alemán que hundió el barco en el que viajaban hacia Corfú…

 

Ramón María del Valle-Inclán

Ramón María del Valle-Inclán

Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) ya era un escritor consagrado cuando estalló la guerra y afirmó sus opiniones firmando, junto con otros destacados artistas e intelectuales, entre los que podemos nombrar a Santiago Rusiñol, Manuel de Falla, Joaquín Turina, Azorín, Antonio Machado o Benito Pérez Galdós, un Manifiesto de adhesión a las naciones aliadas que se publicaría en julio de 1915. Esta toma de posición lleva al gobierno francés a invitar al famoso escritor a visitar diversos frentes de guerra. Entre abril y junio de 1916, Valle-Inclán visitó el frente como corresponsal del Imparcial. Durante estos dos meses, dará cuenta de sus visiones caleidoscópicas de trincheras y bombardeos, playas de Flandes llenas de cadáveres alemanes flotando entre dos aguas, convoyes de la Cruz Roja u hospitales militares, soldados ciclistas, jinetes indios, vuelos aéreos… todo envuelto en la niebla, la lluvia, el granizo, el viento y el lodo… Estas crónicas se publicarían en El Imparcial en dos series, Visión estelar de la medianoche (octubre-diciembre de 1916), posteriormente recogidos en forma de volumen bajo el título La Media Noche, y En la luz del día (enero-febrero 1917).

 

 

« Nieblas espesas en la costa del mar. Ya cantó dos veces el gallo. Las estrellas tiemblan sobre la gran plana inundada de las Flandes. Cerca de Furnes, en un estero, la marinería desembarcada de la escuadra forma la vanguardia. Sopla el viento del mar, y la resaca arrastra hacia la orilla los cadáveres amoratados e hidrópicos de algunos soldados alemanes : flotan entre aguas. Una ola los levanta en la espumosa cresta, otra ola los anega. Sus botas negras y encharcadas se entierran en la arena, sus grandes cuerpos hinchados tumban sordamente. La escuadra de marineros que acordona la playa permanece silenciosa, mirando al horizonte rizado y sin fondo. Son pescadores de Normandía y Bretaña, mozos crédulos, de claros ojos, almas infantiles valientes para el mar, abiertas al milagro, y temerosas de los muertos. Muchos rezan en voz baja, acordándose de las apariciones en los cementerios y en los pinares de sus aldeas ; otros trincan aguardiente y humean la pipa ; tal vez alguno prueba a cantar. La luna navega en cerco de nieblas, y los cuerpos hidrópicos de los soldados alemanes vienen y van con la resaca. »

 

Pierre Loti en 1892

Pierre Loti en 1892

Escritor y oficial de la marina, Pierre Loti (1850-1923), autor de obras famosas como Aziyadé (audiolibro en francés, 1879), Le Roman d’un spahi (La Novela de un spahi, audiolibro en francés, 1881), Madame Chrysanthème (audiolibro en francés, 1887), defensor de la emancipación de Turquía, la gran causa de su vida, se sirvió de sus vivencias marítimas y exóticas para sus novelas de inspiración autobiográfica. Jubilado del ejército en 1914, con 64 años, Loti pide ser movilizado de nuevo y le asignan un puesto de oficial de enlace. Durante toda la guerra publicará reportajes y relatos de guerra, como por ejemplo La Hyène enragée (La Hiena rabiosa, 1916), que vehículan propaganda oficial de soporte a la causa aliada. Recibirá, en 1922, la gran cruz de la Legión de Honor…

 

 

 

 

 

Paul Lintier

Paul Lintier

Paul Lintier tenía 20 años en 1914 y acababa de alistarse en la artillería. « Íbamos a cenar. Destapé una botella de Burdeos. De la calle, por la ventana abierta, sube un gran murmullo. Al mismo tiempo, algo magnético, de indecible y de preciso nos atraviesa de repente a los dos. Nos miramos… La botella se quedó inclinada sobre la copa. Digo : « ¡ ya está ! ». Mi amigo asiente. Nos asomamos a la ventana. Todas las caras reflejan la misma expresión de estupor, angustia o distracción. » Los recuerdos de este joven del momento del anuncio de la declaración de la guerra, fielmente consignados en su diario, se publicarían en un volumen titulado Ma pièce, souvenirs d’un canonnier (Mi pieza, recuerdos de un artillero, audiolibro en francés, 1917). Este libro iba a propulsar a su autor a la celebridad… de manera póstuma. Paul Lintier, después de haber sido herido en septiembre de 1914, había regresado voluntariamente al frente, con una mano paralizada, en julio de 1915, y una metralla lo mató en marzo de 1916. Al mismo tiempo su libro salía de la imprenta… Premiado por la Academia francesa, sería seguido, el mismo año, por otro volumen Le Tube 1233(El Tubo 1233). Durante sus apenas dos años de guerra, Paul Lintier redactó cuidadosamente su día a día y el de sus compañeros que depositaron en él su memoria. Por si le pasara algo en combate, le habían pedido que redactara, en la primera página de sus cuadernos, una nota pidiendo a sus compañeros que conservaran los cuadernos hasta que pudiesen hacerlos llegar a su familia. En efecto, estaba prohibido registrar a los muertos y sin aquella nota testamentaria, las últimas páginas Le Tube 1233 podrían haber sido sepultadas con el cuerpo de su autor…

 

 

Alan Seeger

Alan Seeger

Alan Seeger (1888-1916) escribió poesía muy joven. Llegó de Inglaterra a París en agosto de 1914 para alistarse en la Legión extranjera y combatir con los Aliados. Desfiló el 24 de agosto, enarbolando la bandera estadounidense, al frente de los americanos de París decididos a luchar por Francia. Teniendo la posibilidad de dejar la Legión extranjera, en la que coincide con « lo más bajo de la sociedad, condenados, delincuentes, mandados por oficiales que nos trataban a todos sin distinción », rechaza la oferta sabiendo que a estos cuerpos se les mandaba a las misiones más peligrosas. « [La muerte] no es tan terrible, después de todo. Incluso puede suponer algo más maravilloso que la vida ; en todo caso, no puede suponer nada peor para el buen soldado. » Seeger murió en combate en 1916, el 4 de julio, día nacional de Estados Unidos. Su poesía no fue publicada hasta 1917 (ver a continuación nuestra sección sobre Poesía), después de su muerte. El mismo año vió la luz Letters and diary of Alan Seeger, 1888-1916 (Cartas y diario de Alan Seeger, 1888-1916), que recoge sus últimos meses de vida, desde el inicio de la guerra hasta su muerte. Unas páginas llenas de lirismo o de humor según describe los paisajes o la vida monótona de las trincheras, siempre conmovedoras en los relatos de combate…

 

Élie Faure

Élie Faure

 

 

Élie Faure (1873-1937) fue un historiador del arte y ensayista francés. Movilizado como médico de guerra, relata en La Sainte Face (La Santa Faz, 1917), más que recuerdos, las impresiones que provocaron en él la observación de la guerra. Además de descripciones detalladas de momentos históricos, Faure salpica su relato de pinceladas más personales, observaciones de momentos fugitivos, de estados de ánimo… : la alegría de los heridos por haberse salvado de la carnicería, o la que se siente cuando uno se puede quitar la máscara antigás, el valor bajo la mirada de los otros, la tenacidad de los de la retaguardia que han hecho el sacrificio de los del frente… y reflexiones más políticas : « Así, está permitido que los hombres de Europa, cuando les atacan otros hombres de Europa, lancen contra ellos hombres negros, amarillos, cobrizos o color de olivas… » Una obra atípica, perturbadora… Entre las dos guerras, Élie Faure colaborará activamente en asociaciones que luchaban contra el fascismo, y en particular militó a favor de la República española…

 

 

Andreas Latzko

Andreas Latzko

Nacido a Budapest, Andreas Laztko (1876-1943) fue un escritor austro-húngaro en lengua alemana, aunque sus primeras obras fueron escritas en húngaro. Oficial del ejército austro-húngaro, es enviado en 1914 al frente del Isonzo, en Italia. Aunque enfermo de malaria, le obligaron a seguir combatiendo hasta que fue gravemente herido a consecuencia de un ataque de la artillería italiana. En convalecencia en Davos (Suiza), empieza a redactar lo que iba a ser una de las obras emblemáticas del pacifismo, Menschen im Krieg (Hombres en guerra, texto en inglés, audiolibro en alemán) que sería publicada anónimamente en Zurich en 1917. Este relato sin concesiones ni censura de la experiencia de Latzko en el frente del Isonzo impactó mucho a la comunidad pacifista de Suiza capitaneada por Romain Rolland. Pero, a pesar de encontrar un gran éxito público y de ser traducida a 19 idiomas, la obra fue prohibida por casi todos los países beligerantes y el ejército austríaco relevó a Latzko de sus funciones… En 1918, el escritor escribió otras obras inspiradas en la Gran Guerra : Friedensgericht (El Juicio de la paz, texto en inglés), sobre los soldados alemanes en el Frente del Oeste, Der wilde Mann (El Hombre salvaje), y Frauen im Krieg (Mujeres en guerra). Judío, se vio obligado a huir del nazismo en 1933 y a emigrar a Estados Unidos, donde moriría diez años más tarde en una pobreza absoluta.

 

 

Edith Wharton en el frente

Edith Wharton en el frente

Edith Wharton (1862-1937) la gran dama de las letras estadounidenses, autora deEthan Frome (audiolibro en inglés, 1911) o The Age of Innocence (La Edad de la Inocencia,audiolibro en inglés, 1920, premio Pulitzer 1921), se instala en París en 1907, dónde se moverá en los ambientes intelectuales, entablando amistad con autores de la talla de Paul Bourget, André Gide o Jean Cocteau. Durante la guerra, crea los American Hostels for Refugees, recoge fondos, y, gracias a influyentes contactos con el gobierno francés, es autorizada a viajar a las líneas del frente. Fighting France : from Dunkerque to Belfort (Francia combatiente : de Dunkerque a Belfort, audiolibro en inglés, 1918) es la recopilación de seis artículos, publicados a partir de 1915 en el periódico Scribner’s Magazine, en los que Wharton relata sus visitas al frente, describiendo paisajes desolados, con el propósito de instar a Estados Unidos a entrar en guerra para ayudar a los franceses. «Desde que dejamos París ayer, hemos pasado por calles y más calles de casas asesinadas, en una ciudad y en otra. […] Antes de estos agujeros negros, había hogares y, al borde de estos abismos que fueron calles, hemos visto flores y verduras creciendo en jardines recientemente rastrillados y regados. »

 

 

Interior de una cabaña de las YMCA, en Rouen, en 1917

Interior de una cabaña de las YMCA, en Rouen, en 1917

Cuñado de Sir Arthur Conan Doyle, Ernest William Hornung (1866-1921) fue un escritor británico de novelas policíacas y de aventuras. Es el creador del personaje de Arthur J. Raffles (audiolibros en inglés, véase La Última Aventura de Raffles, adaptación teatral de 1922 en español por Carlos Grau y Campuzano), gentleman-ladrón, protagonista a partir de 1890 de una novela y tres colecciones de relatos, además de una multitud de adaptaciones cinematográficas y televisivas. Después de perder a su único hijo, muerto en la segunda batalla de Ypres en julio de 1915, Hornung publicó un volumen con las cartas de guerra de su hijo y empezó a acompañar a los soldados pertenecientes a la asociación cristiana de jóvenes, la YMCA (Young Men’s Christian Association), que se encontraban en el frente. El diario de esta experiencia se publicó en 1919 bajo el título de Notes of a camp-follower on the Western Front (Notas de un seguidor de campamento en el Frente del Oeste). Entre anécdotas de la vida cotidiana y escenas llenas de emoción, Hornung narra experiencias como ésta : « La idea de dedicar toda una cabaña para instalar una biblioteca destinada a las tropas no fue mía. Sólo que me eligieron para llevar el experimento. » y después de contar toda la fase de creación de la biblioteca, nos enseña su reglamento : « Este libro puede ser llevado en préstamo después de dejar un depósito de 1 franco, que será devuelto cuando se devuelva el libro. No se puede cambiar un libro por otro más de una vez al día y el Lector sólo puede llevarse un libro a la vez. Un libro se puede llevar en préstamo tanto tiempo como sea necesario : pero en el interés de todos, se ruega a los Lectores que devuelvan los libros en cuanto les sea posible, y en el mejor estado posible. »

 

 

Ethel Alec-Tweedie

Ethel Alec-Tweedie

Women and soldiers (Mujeres y soldados, 1918), de la escritora polifacética Ethel Alec-Tweedie (1862-1940) aportó una visión novedosa sobre la presencia de las mujeres en tiempo de guerra. Escritora, historiadora, periodista, ilustradora, viajera, Ethel Alec-Tweedie es recordada por sus libros de viajes. Defensora de los derechos de la mujer, y de su derecho de voto, la autora, que perdió a un hijo en el frente en 1916, expone en este volumen publicado al final de la guerra, un punto de vista interesante sobre el papel de las mujeres en la sociedad y su participación en la esfera pública. Según Alec-Tweedie, « cada hombre es un soldado y cada mujer es un hombre », lo cual le sirve para justificar que las mujeres deberían ser autorizadas a combatir en las trincheras, al lado de los hombres. A partir de 1914, las mujeres empezaron a ocupar los puestos de los hombres para hacer funcionar la industria y, de la misma manera que la sociedad británica aceptó esta situación y que la mujer ocupara un papel determinante en el funcionamiento del país, podría llegar a aceptar que tenga protagonismo en el ejército… En 1919, Mrs Alec-Tweedie publicó A Woman on four battle-front (Una mujer en cuatro frentes de batalla).

 

 

Henri Pirenne en el campo de detención para oficiales de Krefeld (18 de marzo - 12 de mayo 1916)

Henri Pirenne en el campo de detención para oficiales de Krefeld (18 de marzo – 12 de mayo 1916)

Profesor de la Universidad de Gante de 1886 a 1930, historiador medievalista, el belga Henri Pirenne (1862-1935) tuvo que abandonar su puesto durante más de dos años, de marzo 1916 a noviembre 1918, periodo en el que fue prisionero en Alemania. Desde la invasión de Bélgica por los alemanes, Pirenne se erigió como una de las grandes figuras de la resistencia no violenta al ocupante. En marzo de 1916, fue interrogado por los alemanes, detenido y deportado a Alemania. No se dejó desmoralizar por su detención y se volcó en el trabajo. Como le negaban el acceso a los libros, aprendió el ruso gracias a otro prisionero, un oficial ruso, y leerá libros rusos, en ruso, que le prestaron los prisioneros rusos. Además emprendió un trabajo faraónico : empezó a escribir una Historia de la Europa medieval. De memoria, sin apuntes, redactó una obra en la que, más que una cronología estricta, proponía una aproximación de las tendencias sociales, políticas y comerciales, destacable por su objetividad. « Nunca abandoné esta regla de vida, independientemente del tiempo o de la temporada. Me daba la inapreciable ventaja de saber, desde la mañana, lo que tenía que hacer hasta la noche. Ponía una barrera a las vagancias de la mente, calmaba las preocupaciones y alejaba el aburrimiento. Acabé interesándome realmente por mi trabajo. » Al final de la guerra, Pirenne volvió a su casa, recuperó su puesto en la Universidad (del que deberá dimitir en 1930, por no hablar el flamenco, idioma adoptado por la institución como oficial y único) y abandonará su Historia de Europa, que se quedará truncada en el siglo XVI. Esta obra será publicada de manera póstuma en 1936. En 1920, Henri Pirennepublicó en la Revue des Deux-Mondes dos artículos en los que revive sus recuerdos de los meses de cautividad en Alemania : Souvenirs de captivité en Allemagne (mars 1916 – novembre 1918).

 

 

Thomas Edward Lawrence, el soñador cuyos sueños se hicieron realidad, fotografía de Lowell Thomas (1919)

Thomas Edward Lawrence, el soñador cuyos sueños se hicieron realidad, fotografía de Lowell Thomas (1919)

Seven Pillars of Wisdom (Los Siete Pilares de la sabiduría, 1922-1926) es el relato autobiográfico de las aventuras de Thomas Edward Lawrence (1888-1935), como oficial británico durante la Rebelión árabe contra el Imperio otomano, que tuvo lugar entre 1916 y 1918, rebelión impulsada por los Aliados. En la península del Sinaí desde 1914, bajo el pretexto de excavaciones arqueológicas, Lawrence era en realidad un agente de los servicios secretos británicos. Su conocimiento del mundo árabe le habilitó para una misión en el desierto para informar de las revueltas nacionalistas árabes. Pronto entabla amistad con el príncipe Faysal ibn Husayn, cabeza visible de la sublevación, y se le ve combatiendo al lado de los árabes. Montado a camello, con traje árabe, su figura y sus aventuras forman parte de la leyenda al ser inmortalizadas gracias a la película Lawrence de Arabia (1962) dirigida por David Lean, con Peter O’Toole en el papel deLawrence. Empezó a redactar Seven Pillars of Wisdom a partir de 1919, reescribiendo el texto varias veces hasta 1922, fecha de la primera edición, que fue una edición privada de ocho ejemplares. 200 nuevos ejemplares de una versión más corta fueron impresos en 1926, y de manera póstuma, en 1935, marcando el éxito de la obra. El título procede de una frase del Libro de los Proverbios en la Biblia : « La Sabiduría edificó su casa, talló sus siete columnas, inmoló sus víctimas, mezcló su vino, y también preparó su mesa ». Antes de estallar la guerra, Lawrence había proyectado escribir un libro sobre las siete ciudades de Oriente y de titularlo Los Siete Pilares de la Sabiduría.

Esta obra nunca vió la luz y Lawrence utilizó el título para su autobiografía. Además de Seven Pillars of Wisdom, otro trabajo contribuyó a la popularidad de Thomas Edward Lawrence, en la postguerra. El corresponsal de guerra norteamericano Lowell Thomas (1892-1981) realizó en 1918 un documental sobre Lawrence y publicó el libro With Lawrence in Arabia (Con Lawrence en Arabia, 192?), biografía del aventurero durante su estancia en Arabia, ilustrada con numerosas fotografías. La gloria y las hazañas autoproclamados de Lawrence suscitaron mucha controversia : otros personajes históricos que tuvieron parte en este conflicto pusieron en duda algunos de sus actos de heroísmo y criticaron su actitud indisciplinada, insolente, o su desprecio hacia los árabes… Pero más allá de las críticas y más allá del mito, la vida del aventurero Lawrence, su carrera militar y su talento literario contribuyeron a su popularidad, tanto en Occidente como en el mundo árabe.

 

Charles Edward Montague

Charles Edward Montague

Antes de iniciarse la contienda, el periodista y escritor inglés Charles Edward Montague (1867-1928) tomó postura en contra de la guerra, pero una vez declarada, pensó que era justo apoyar a su país, con la esperanza de un rápido desenlace. De hecho, a pesar de tener 47 años en 1914, no dudó en alistarse, llegando a teñir su pelo blanco de negro para parecer más joven y ser aceptado por el ejército… Ascendió rápidamente en la jerarquía y acabó su prestación bélica como escolta armado de las personalidades que visitaban el frente, entre otros a los escritores H.G. Wells y George Bernard Shaw. En 1922 publicó Disenchantment (Desencanto), relato autobiográfico lleno de amargura de sus años de guerra y violento alegato en contra de la guerra, uno de los primeros textos en los que se critica abiertamente la manera en la que se llevaron los combates y la política de guerra. Esta obra marcará un antes y un después en la literatura sobre la Primera Guerra Mundial. « La libertad de Europa. La guerra para ganar la guerra. El derrumbe del militarismo. La causa de la civilización. La gente actualmente cree en tan poca cosa, que le costaría entender la simplicidad y la intensidad de la fe con la que estas frases fueron adoptadas por nuestras tropas, o la certitud que tenían cientos de miles de hombres, muertos ahora, de que si los mataban, su monumento sería una nueva Europa, que no estaría manchada por el odio y las envidias de la vieja. Habíamos fallado, habíamos ganado el combate pero perdido el premio ; la guirnalda de la guerra se secó antes de ser ganada. Los años perdidos, la juventud rota, los amigos muertos, las vidas ensombrecidas de las mujeres, la agonía y el sudor sangriento, todo había oscurecido las manchas que la mayoría de nosotros habíamos pensado borrar del mundo en el que nuestros hijos iban a vivir. » Después de la guerra, Montague intentó retomar su actividad de periodista, pero sintió que su papel había perdido fuerza y se dedicó a la escritura de novelas y relatos.

 

Frederick George Scott

Frederick George Scott

Frederick George Scott (1861-1944) fue un poeta canadiense, autor de trece volúmenes de poesía de inspiración cristiana y patriótica. Ferviente defensor del imperialismo británico, compuso varios himnos a la gloria de Reino Unido, elogiando su papel durante la guerra de los Bóeres y la Primera Guerra Mundial. Con cincuenta años en 1914, se alistó en la Primera División Canadiense, con el rango de Mayor y estuvo combatiendo durante toda la guerra. The Great War as I saw it (La Gran Guerra tal como la ví, 1922), una de sus escasas obras en prosa, es el relato de sus recuerdos del frente. Curiosamente, estas memorias no ostentan el patriotismo exacerbado de su poesía. Al contrario, no están desprovistas de cierta desilusión, al descubrir el autor la crueldad, la injusticia y lo absurdo de la guerra (relata por ejemplo cómo la policía militar, con una orden de matar a los perros errantes, « ejecuta » a su propia perrita sin más miramientos) e incluso llega a compadecerse de los soldados enemigos…

 

 

 

 

Raymond Poincaré en una trinchera

Raymond Poincaré en una trinchera

Raymond Poincarré (1860-1934) fue un político francés, sin duda una de las figura políticas más influyentes de la III República. Presidente de la República entre 1913 y 1920, su mandato fue marcado por la Primera Guerra Mundial. Es el creador, junto con otros políticos franceses, de laUnion sacrée (Unión sagrada), movimiento de unión política que tenía como objetivo reunir a todos los franceses, independientemente de sus tendencias políticas, frente al enemigo, y representa, para todo el país, una Francia decidida a no concederle nada más a Alemania. En los primeros meses de su mandato, refuerza los vínculos con Reino Unido y sella la alianza franco-rusa justo antes de que se inicie la guerra. Poincaré también es el representante de una Francia exhausta : se le ve en varias ocasiones, desafiando el peligro, en el frente y en una Alsacia recién reconquistada, para animar a las tropas (podemos oír uno de sus discursos, pronunciado el 14 de julio de 1915). Las dificultades militares y políticas le obligan, en noviembre de 1917, a llamar a su viejo enemigo, el radical socialista Georges Clémenceau al frente del gobierno : Clémenceau será el instrumento de la victoria, arrebatándole el protagonismo al Poincaré… En Au service de la France : neuf années de souvenirs (Al servicio de Francia : nueve años de recuerdos, 1926-1933) el que fue presidente de la República evoca recuerdos desde la Crisis de Agadir en 1912, primer incidente diplomático entre Francia y Alemania, hasta el armisticio de 1918.

 

 

Théophile Alexandre Steinlen – Les Permissionnaires (1917)

Théophile Alexandre Steinlen – Les Permissionnaires (1917)

[Vía https://bibliotecavilareal.wordpress.com/inici/]