Anita Pallenberg, la novia de los Rolling Stones

Publicado en Dulcineas el martes 15, septiembre, 2020

Lo más increíble de la historia de la muerte de Anita Pallenberg es quién ha dado la noticia. No han sido sus hijos. Ni Marlon, el favorito de su padre Keith Richards, ni Angela. Ha sido Stella, la hija del cineasta Julian Schnabel. Tampoco ha habido respuesta del padre de los chicos, Keith. Al menos, no reaccionó en las horas posteriores al anuncio de la muerte de la indiscutible novia de los Rolling Stones.

Anita Pallenberg fue una mujer muy especial. En todos los sentidos. Una modelo, una actriz, una verdadera enamorada de la música, una mujer revolucionaria, también en cuanto a su sexualidad, y, finalmente, la portadora de una fiebre extraña y virulenta, la de la groupie. ¿Por qué? Entre otras cosas, por su relación con las drogas. Pallenberg siempre padeció de hepatitis C, provocada por el consumo de drogas, y ha tenido hasta dos intervenciones quirúrgicas por sus problemas con las cadera. La causa de su muerte, a los 73 años, aún no es conocida.

Pallenberg tuvo relaciones sentimentales y sexuales con Brian Jones, hasta que Keith Richards se la arrebató. Después, estuvo con Mick Jagger, que, por venganza, la hizo su amante durante un corto período al saber que su «novia eterna» se había acostado antes con Keith que con él.

Trío diabólico

Aún así el estilo de esta incombustible rubia –minishorts, abrigos de piel, botas de cowboy– sigue imitándose aún hoy día y su actitud para con los músicos es un referente para todas las fans actuales de todo el planeta

Existió verdaderamente un trío diabólico entre Brian Jones, Anita Pallenberg y Keith Richards, que siempre iban juntos a todas partes. Ocurrió a mitad de los años 60. Anita los había introducido a todos en el Swinging London, pero también en la marihuana, en el ácido y, por supuesto, en la droga más letal: la heroína.

Keith estaba enamorado también de Anita Pallenberg, la novia de su amigo, el de las «chocolatinas diabólicas», Brian Jones. Al final, Keith Richards se quedaría con Anita en Marrakech, donde había viajado con la pareja que planeaba destruir. La tensión era tan insoportable y la convivencia estaba tan desquiciada que, en una escena de celos, Jones, que se volvía absolutamente incontrolable con las drogas y sus paranoias, apalizó a su novia. Ella, entonces, salió corriendo a los brazos de Richards.

Anita Pallenberg y Keith Richards en el año de 1969

Quedaba fuera de sus crisis el más importante de los Stones , el más frío, el más metódico: Mick Jagger. En 1968, el cantante supo en pleno rodaje de Perfomance, de la que era actor principal, que Keith se había acostado el primero con su novia Marianne Faithfull. Como en la película aparecía Anita Pallenberg, en una de las escenas de cama aprovechó para tener relaciones sexuales con ella. Frío, sin piedad, como un pistolero de las películas de Clint Eastwood. Keith Richards jamás se lo perdonó. De ahí toda la basura de Mick en Life. Todo ese rencor se deposita en la autobiografía de Keith cuando le llama «Brenda», su Majestad del pene corto.

Marianne Faithfull, en su autógrafía, contaba que en una de las noches más extrañas que pasó durante su vida fue con Mick, en Harley House. Jagger invitó a Keith y a Anita pasar unas noches en su casa. Jagger y Faithfull estaban en la cama, desnudos, comentando algo sobre ocultismo y el nuevo libro de Aleister Crowley. Entonces, Mick le dijo que lo que le realmente le gustaría era que Keith estuviera en la cama con ellos dos, lamerle ambos su cuerpo. Y luego, «chuparle la polla». Todo eso dicho bien en alto para que Keith y Anita lo oyeran desde la habitación de al lado. Keith ya tenía problemas con Anita Pallenberg, a la que le costaba vivir, siempre metida en un laberinto de coca, bebidas y heroína.

Doce años

Durante años años Anita Pallenberg fue inseparable de Keith. Le dio tres tres hijos, aunque la tercera Tara no llegó a sobrevivir. Antes de que Keith perdiera el interés en ella, que lo perdió, su madre se la llevó a una de sus casas en Nueva York para protegerla. Paula Pallenberg era una diplomática con carrera , que había conocido al padre de Anita en Roma, durante la ocupación de los nazis en la capital romana.

Hasta el que fuera mánager de los Stones y los Beatles, el mafioso Allan Klein, dijo que Anita era una más de los Rolling Stones porque había ejercido una brutal influencia en ellos. Una mujer que con poco más de 20 años había vivido la Dolce vita de Fellini en Roma, había estado en la factoría de Andy Warhol y se había metido en el mundo loco de Londres a mediados de los años sesenta.

Quizá Anita hubiera tenido una buena carrera cinematográfica, ya que Roger Vadim la utilizó en Barbarella en 1968. Hizo de esposa de Michel Piccoli en la película de Marco Ferreri Dillinger ha muerto. Incluso estaba fantástica en en un thirller» alemán llamado Mord und Totschlag (A degree of murder en inglés, sin título español) en el que Brian Jones hizo una desafortunada banda sonora, hoy día objeto de culto por parte de los fieles del hombre que inventó los Rolling Stones. Pero no supo perseverar. Ultimamente, Anita vivía en Jamaica. Al parecer, Keith Richards le dejaba su casa en Ocho Rios. De vez en cuando regresaba a una pequeña casa en Chelsea, donde era invisible.

Vía: https://www.elmundo.es/