Los tlacoyos, un platillo de maíz de origen prehispánico

Publicado en Gastronomía el jueves 11, febrero, 2021

¿Quién no ama los tlacoyos? Se trata de uno de los platillos más populares, antiguos y deliciosos de nuestro país. Se preparan con masa de maíz nixtamalizado y tiene una forma ovalada. Por dentro, esta gordita puede estar rellena básicamente con cualquier cosa, aunque los tlacoyos tradicionales son de haba, frijol o requesón. Por fuera, el sabor se complementa con ensalada de nopales, salsa picante y cebolla.

La palabra tlacoyo es una deformación de la palabra náhuatl tlaoyo que significa “empanada de maíz desgranado”. Mientras la voz tlaolli significa “granos de maíz secos”, tlacualli significa “comida”. En algunos lugares también se le conoce como clacoyosclacoyitotlatloyostlayoyos, etcétera.

Evidentemente, se trata de un platillo de origen prehispánico. Salvo por los ingredientes de origen vacuno, el tlacoyo conserva su preparación original. Por si fuera poco, se sigue cocinando de la misma forma que en tiempos antiguos, es decir, al comal.

De acuerdo con las investigaciones, los indígenas de Mesoamérica utilizaban este platillo como provisión durante los largos viajes. Llenaban sus itacates con tlacoyos y emprendían largos recorridos a pie. Los mesoamericanos no comían más de dos veces al día, sin embargo, la riqueza nutricional del maíz nixtamalizado les proporcionaba las energías suficientes para su arduo trabajo.

Los tlacoyos, símbolo de resistencia

Posteriormente, los españoles probaron por primera vez los tlacoyitos en el tianguis del Tlatelolco, tras lo cual empezó la fusión de ingredientes hispanos y originarios.

A los vendedores de comida en los tianguis se les conocía como tlacualnamac, mientras al que vendía específicamente granos de maíz se le conocía como tlaolnamac. Gracias a los productos que estas personas vendían, el tlacoyo evolucionó dando lugar a otros productos de maíz como las gorditas, sopes, picadas, etcétera.

Rodrigo Gomez-Tagle Cortesía vía Flickr

Sobre los tlacoyos durante la época prehispánica, Fray Bernardino de Sahagún en Historia general de las cosas de Nueva España refiere:

“Usaban también muchas maneras de tortillas para la gente común. Una manera della se llaman tianquiztlacualli; quiere decir “tortilla o tamal que se vende en el tiánguez”. Otra manera del tiánguez, que se llama íztac tlaxcalli etica tlaoyo, quiere decir “tortilla muy blanca que tiene de dentro harina de frijoles no cocidos”. […]”

Vía: https://www.mexicodesconocido.com.mx/