Tlalpujahua, a 79 años de su tragedia histórica

Publicado en Michoacán el sábado 28, mayo, 2016

Tlalpujahua, Mich.- El 27 de mayo de 1937, el pueblo minero de Tlalpujahua, en los límites con el Estado de México, vivió la mayor de sus tragedias, que se ha llamado  la catástrofe de las Lamas, cuando un talud del material que era sacado de las minas sepultó varios barrios del pueblo natal de los hermanos López Rayón.

Eran los tiempos del Gral. Cárdenas y por ende de la lucha de los trabajadores contra las duras condiciones de trabajo a los que los tenían sometidos las empresas extranjeras.

En Tlalpujahua, y El oro, Estado de México, se estableció a principios del siglo XX la empresa minera 2 estrellas. Esta mina contaba con los más modernos avances tecnológicos de la época para extraer oro y plata de la enorme veta que se había encontrado. Para poder obtener un lingote de oro, es necesario extraer toneladas de tierra. El proceso químico era muy lento. Pero en ese entonces se descubrió un nuevo procedimiento donde la tierra se métía en una especie de alberca con agua y cianuro que hacia que el oro y la plata subieran rápidamente a la superficie del agua. Con ese nuevo método se podían procesar muchó más rápido todas las toneladas de tierra que fueran extraidas de la mina.

La mina producía muchísimo oro, lo que quiere decir que se extraía muchísimas toneladas de tierra de la mina, que se mezclaban con agua y cianuro. El oro se iba por el puerto de Veracruz hacia Inglaterrra… ¿Y el lodo? Ese fue «el pequeño error técnico». Esas lamas se iban acumulando en un terreno de 18 hectáreas, arriba de una barranca sobre el pueblo.

El 27 de mayo de 1937, la presa que retenía esas lamas se rompió y una avalancha de lodo se vino abajo. Un cerro intermedio ayudó a que el lodo se fuera sobre el lado izquierdo del pueblo, sepultando la mitad. Los agarró dormidos porque sucedió a eso de las 5:30 de la madruada.

La Catástrofe de las Lamas que va a cumplir 79 años este 27 de mayo de 2016 y el informe que dio el Perito Antonio López Portillo enviado por el Sindicato Industrial de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la Republica Mexicana.

A las 5.20 de la mañana se precipito el alud con impulso y rapidez de tromba, y veinte minutos después había arrasado con su lodo infecto casas y tiendas, animales y gentes, dejando todo sepultado bajo 30 metros en el cauce del río.

Siendo Presidente Municipal el Sr. Pedro Inocente Juárez Fonseca, inmediatamente por medio de las Sritas. Julia y María de Jesús Cano Ruiz encargadas de los Teléfonos solicitaron el auxilio al Sr. Presidente de la República el General Lázaro Cárdenas del Río el cual en menos de 24 horas llego el ejercito con zapadores al mando del General Priani, los cuales rescataron a todos los que se habían guarnecido en la iglesia del Sr. del Monte ya que estaban muy alarmados por que el lodo llego a penetrar en la puerta del templo.

En esta catástrofe las desgracias y las perdidas fueron cuantiosas ya que familias enteras desaparecieron como fueron las familias: Cepeda Camacho, Familia Posadas Albarran. Familia González Vega, Fam. Rivera Guerrero, y muchas más.

Dentro de los daños Materiales se acabo el Barrio de la Cuadrilla, El Barrio del Carmen, con su Templo donde se veneraba la Imagen de la Santísima Virgen del Carmen cuya historia ya es conocida por todo el pueblo.

Parte del informe del perito Antonio López Portillo enviado por el Sindicato Industrial de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana, Secciones 33 y 40 por las causas de este acontecimiento.

En cumplimiento de la comisión que las secciones antes mencionadas tuvieron a bien confiarme, para que, como jefe de Ingenieros peritos de las propias secciones, en comisión diversa, investigara las causas probables que produjeron el desplazamiento de dos partes del depósito generales de jales, de la planta de beneficio denominada El Cedro, propiedad de la compañía minera “Las Dos Estrellas” en El Oro y Tlalpujahua, S.A. ubicada sobre la margen derecha del río de Tlalpujahua, y como a 1,500 mts. al este del mineral de este mismo nombre, sito en el estado de Michoacán; cuyos jales en movimientos, al descender siguiendo el cauce del río, se precipitaron sobre una parte del caserío del Mineral de referencia originando grandes perdidas materiales e innumerables victimas a continuación doy a conocer el resultado de mi investigación, como sigue:

Los jales producidos por la Planta han sido acumulados durante un lapso de 15 años sobre la cuenca de la Cañada de la Sangría y en una zona de la margen derecha del río de Tlalpujahua, siguiendo un sistema de escalonamiento, formados mediante la retención de ese material por medio de pequeños bordos, hechos del mismo material, hasta lograr la sedimentación de capas de volúmenes variables, y sobre cuyas limitaciones en el sentido horizontal y vertical repiten la misma operación, formando taludes escalonadas hasta llegar a determinadas alturas.

Así quedo formado un gran depósito que se extiende en una superficie aproximada de 30 hectáreas, reposando todo este material sobre terreno natural, inclinado, y siguiendo gran parte, una zona de la vertiente al norte del río, desde las proximidades de la planta, hasta el lugar en que el río sufre un brusco cambio en su dirección, distancia que puede estimarse en un kilómetro aproximadamente.

Por lo que respecta al llenamiento de la cuenca de la Cañada de la Sangría, cuyo punto de confluencia con el río de Tlalpujahua existe como a 140 metros aproximadamente, río abajo, de los límites de la Planta de Beneficio, en su porción más al oeste; según el decir de algunos vecinos del lugar, se realizó dentro de las condiciones que a continuación expreso:

Por más que la Compañía, fue construyendo periódicamente cunetas para derivar el agua pluvial afuera de las vertientes de la cuneta de la Cañada, algo del agua conducida ocasionalmente por la actual cuneta, que está revestida solamente en pequeños tramos, se vierte sobre la superficie de los jales al pasar por dos puentes canales que tienen fugas de alguna importancia, por lo que esta agua deben también tomarse en cuenta.

Actualmente pueden verse, sobre el terreno natural que quedó completamente descubierto al desplazarse los jales, pequeñas corrientes de agua de cauces bien marcados y que son afluentes de la cañada, la que, ahora, prácticamente descubierta, corre libremente con un gasto aproximado de 9 litros por segundo, haciendo la advertencia de que en los lugares en donde no se pueden apreciar o no existen estas corrientes de agua, aún quedan porciones regulares de lamas o jales, en su posición natural.

Por lo anteriormente expuesto, considero que el desplazamiento del material acumulado sobre la cuenca de la cañada de la Sangría se produjo más o menos como a continuación expreso:

Posiblemente, al aumentar el caudal del río de Tlalpujahua con la persistente lluvia de la noche del 26 de mayo antes referido, las aguas empezaron a erosionar el pie del talud formado por los jales en el punto de confluencia con la cañada de la Sangría, lugar de fondo poco firme por ser el de la salida de las filtraciones a que anteriormente se ha hecho referencia, hasta llegar el momento en que un masa de pocas proporciones, perdió su estabilidad, deslizándose sobre el fondo de la Cañada, para entrar al río y ser arrastrada por sus aguas, en aquel momento torrenciales.

El hecho anterior seguramente dio margen para que las filtraciones circularan con mayor libertad, produciéndose el segundo desplazamiento a las cinco horas más tarde.

Tomando en cuenta que el fondo de la cuenca tiene una pendiente bien marcada, es de suponer que, al restarle peso a la masa que llenaba la parte más estrecha de la barranca, que es donde se realizaron los dos primeros desplazamientos, la presión ejercida por el resto del material acumulado en la cuenca de la cañada, que era el de mayor altura y enorme volumen, venció la resistencia del poco material que quedó obstruyendo la parte estrecha de la salida de la cañada produciéndose el desplazamiento máximo, por deslizamiento de toda masa, sobre el fondo fangoso del depósito, que dio lugar a que se moviera simultáneamente un cuerpo de más de 10 hectáreas de superficie y como de 35 mts. de espesor.

Este enorme cuerpo formado por los jales, al desprenderse se dividió en dos ramas principales, al chocar contra la margen izquierda el río, una de cuyas ramas, de menor volumen, derivó aguas arriba y la de mayor magnitud, se precipitó siguiendo el curso del río, sobre el pueblo de Tlalpujahua, habiendo alcanzado en algunos lugares alturas sobre el fondo del río, mayores de 30 mts. y ocasionando grandes daños materiales a la población antes referida y a la misma Compañía, y la pérdida de muchas vidas cuyo número hasta la fecha no puede determinarse.

Por lo que respecta al desplazamiento realizado como a 150 mts. y al este de Capilla de Jesús del Monte, llegando al borde de las puertas del templo.

No se puede determinar la fecha en que el curso natural del pequeño arroyo fue interceptado por primera vez en alguna forma. Al resolverse la Compañía a llenar la cuenca de la Cañada, ya existía una cortina de tierra, establecida, para retener el agua, la que usaban para el riego de hortalizas, los vecinos que habitaban en el caserío de Chinches Bravas, que estaba ubicado cerca del punto consignado. Esta cortina, a pesar de tener algunas filtraciones, retenía las aguas del arroyito y las de unos manantiales de las cercanías, formando una laguna que casi desaparecía durante la temporada de estiaje, laguna en que pereció ahogado, hace algunos años el operario Francisco Galindo.

La cuenca hidrográfica de la cañada cubre una extensión superficial de 100 hectáreas aproximadamente, y , dentro de ella, eran precipitadas a la Cañada las aguas extraídas de las minas, por el Tiro Dos conducidas hasta ese punto, por el socavón denominado Sangría del Tiro Norte, socavón cuya salida está cubierta por los jales. El nivel relativo del socavón corresponde al nivel Cero de las obras de la Compañía.

Aprovechando la temporada del estiaje, la Compañía inició el depósito de jales sobre el lecho de la laguna, hasta que, al producirse mayores filtraciones en ese lugar, se construyeron estacadas a lo largo de la cortina, a fin de evitar en parte las filtraciones, continuando después de este trabajo, hasta llegar a cubrir la cuenca a una altura media de 35 mts. y en una extensión aproximada de 18 hectáreas; condiciones de volumen aproximado que prevalecían cuando se produjeron los desplazamientos en este lugar, los que ocurrieron en tres partes principales: el primero, relativamente de poco volumen y como a las 18 horas del día 26 de mayo, el segundo, de mayor volumen a las 23 horas del mismo día; y el último de enorme magnitud, entre las 5 y 6 de la mañana del día 27 de Mayo de 1937, siendo este gran desplazamiento el que en realidad produjo la catástrofe de Tlalpujahua.

Las causas que originaron el movimiento de tan enormes masas de jales, son las que trataré de explicar a continuación:

Debo decir, desde luego, que la causa principal no fue inmediata; estuvo sujeta a un proceso de formación, el que culminó, posiblemente debido a la lluvia que tuvo lugar la víspera de lo acontecimientos, lo que se prolongó hasta la madrugada del día siguiente.

Tomando en cuenta que la deposición de los jales se hizo sobre una cuenca prácticamente cerrada, a pesar de las filtraciones de la cortina aludida en párrafos anteriores, se debe considerar que el fondo del depósito allí formado, quedo constituido por un material fangoso sujeto a grandes presiones y retenido por la cortina, que fue reforzándose por la acumulación de los jales depositados aguas debajo de la misma cortina, los que quedaron limitados a corta distancia del cauce del río de Tlalpujahua y a una altura de cierta consideración.

La humedad del material del fondo, fue conservada por el aporte de las aguas de los propios jales; las de los veneros de las inmediaciones y que quedaron cubiertos por ese material, y las aguas meteóricas depositadas sobre la superficie, cuyo descenso se realizó a través de las capas ya sedimentadas, por las innumerables fisuras producidas por el resecamiento de los jales próximos a la superficie.

El volumen calculado para el desplazamiento más grande fue de 4,360,000 toneladas y para la parte de menor magnitud fue de 80,000 toneladas.

Las personas interrogadas con motivo de esta investigación fueron los señores Pablo Chávez, Jesús Anguiano y Onorio Villegas.

Con lo anteriormente expuesto, creo haber dado cumplimiento a la comisión que me fue conferida, en este caso, por los comités ejecutivos locales, de las secciones números 33 y 40 del Sindicato Industrial de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana.

El Oro, Edo. de Mex. a 25 de Junio de 1937

Antonio López Portillo

Noticias publicadas en los periódicos de la Ciudad de México el 28 de mayo de 1939

Entre los cadáveres encontrados se encuentra el de la Srita. María Luisa Posadas hija del comerciante Pablo Posadas cuya familia ya estaba a salvo pero regreso a su casa por sus ahorros y al regresar los alcanzo el alud de lodo al Sr. Posadas también se logro rescatar su cadáver encontrándolo montado en un puerco y con su talega de dinero en la mano.

Otros desaparecidos que murieron en cumplimiento de su deber ya que estaban en su turno de trabajo fueron: Sr. Refugio Tapia, Tomador de tiempo del molino, el Sr. Julián Fournier, Celador de la Planta del Cedro y Sr. Celso Hidalgo, Capitán de la mina con una antigüedad de 30 años de trabajo.

Comercios desaparecidos: Cajón de ropa del Sr. Conrado B. Martínez, denominado “La Clarisa” La tienda de abarrotes de los Señores Otón y Adalberto Piñón llamada “El Puentecito” y muchos más ya que era una zona comercial.

Otra noticia fue: La salida de los contingentes de la Secretaría de Guerra y Marina.

Por acuerdo expreso del Sr. Presidente de la Republica General Lázaro Cárdenas del Río, girando con toda urgencia al Sub-secretarío de Guerra y Marina General Manuel Avila Camacho a las 2 de la mañana se puso en marcha con destino a Tlalpujahua un tren militar de auxilio con instrucciones amplias de cooperar a las obras de salvamento y salubridad en la zona devastada por el desastre que acaba de registrarse en aquella región.

A las 23 horas del jueves 27 de Mayo de 1937 se recibieron en la Secretaría de Guerra y Marina las indicaciones presidenciales obrándose con toda diligencia en que apenas en breve tiempo después estaba dispuesto un convoy en la que se embarcaron una compañía de Zapadores, una Compañía de tren de ambulancia y

una Brigada Medico Sanitaria con Médicos, Practicantes, enfermeras y suficiente dotación de medicinas de todas clases.

Tales fuerzas van al Mando del Coronel Manuel León Román y las ordenes superiores precisan que su labor no se concretará a los Primeros Auxilios, sino que después de estos se destinaran los contingentes militares a realizar activa obra de salubridad para impedir el desarrollo de cualquier epidemia y reconstruir la población en general.

Naturalmente que los trabajos habrán de iniciarse por la parte más apremiante como es la de cooperar en el rescate de cadáveres, curación a los heridos y salvamento de aquellas partes de la población que puedan ser libradas de la acción devastadora de las aguas, pero inmediatamente después los contingentes del Ejercito Nacional llevarán adelante su acción hasta que la pequeña población de Tlalpujahua recobre su tranquilidad y condición perdida.

Nota: Como puede verse gracias a las atinadas ordenes del Sr. Presidente de la Republica y del Secretario de Guerra y la atención inmediata de esas ordenes no se propago epidemia alguna y el pueblo salió adelante.

Otra noticia: El General Gildardo Magaña, Gobernador del Estado de Michoacán arribó a las 21.30 horas de este mismo día a Tlalpujahua ocupándose inmediatamente a recabar todos los datos relacionados con la catástrofe y dictando desde luego las medidas necesarias para auxiliar a los dadmíficados remover la lama en todos los lugares posibles y recoger todos los cadáveres de las victimas. Y darles cristiana sepultura. Acompaña al Sr. Gobernador el general Ignacio Otero, Jefe de operaciones militares del Estado.

Si por causas de la catástrofe la mina de Dos Estrellas se viera en la necesidad de suspender sus obras quedarían sin trabajo 5,000 personas y sin medios de sustento unas 20,000 esto seria una catástrofe sobre otra.