11 razones para amar a Dave Grohl

Publicado en Música el sábado 20, agosto, 2016

«Durante bastante tiempo use un grammy como tope para la puerta de mi habitación porque estaba rota y no se aguantaba abierta. Ahora tengo los premios en una estantería.»

(Dave Grohl)

Lo quieren en su casa

Dave Grohl siempre se ha mostrado orgulloso de haber nacido en Warren, Ohio, pero lo bonito del asunto es que el sentimiento es recíproco por la parte que correspondía a la propia ciudad. En 2009 recibió la llave de la urbe y un callejón, decorado para la ocasión por los artistas locales, se bautizó con el nombre del músico. Los propios ciudadanos se tomaban todo el asunto del homenaje tan en serio que cuando en 2014 un capullo de Miami se paseó con un espray garabateando los murales la población local acabó localizándolo para asestarle unas cuantas collejas, y restauró el estropicio al mismo tiempo que decidía añadir nuevas piezas a las paredes y suelos del lugar. En 2012 la ciudad fue un paso más allá a la hora de afianzar la relación con su rockero favorito y le regaló un par de baquetas. Un par de baquetas de media tonelada de peso que acabarían figurando en el libro Guinness de los récords.

El rollo gayfriendly y la Iglesia de Westboro

Foo Fighters ideó el vídeo publicitario de una gira definitivo, aquel en el que los miembros de la banda, caracterizados como alegres camioneros rednecks, se ponían tontorrones en las duchas jugueteando con las pastillas de jabón y azotándose alegremente en el culo al ritmo del «Body language» de Queen. Mucha mariconería de gasolinera que ni siquiera incluía ningún tonito burlesco, la banda había apoyado desde siempre la defensa de todo lo relacionado con el movimiento LGBT.

Pero para los integrantes de esa banda de tarados homófobos que son la Iglesia Bautista de Westboro aquello suponía todo un agravio contra la moral limpia, y por eso mismo los miembros de dicha organización decidieron boicotear las actuaciones del grupo haciendo lo que siempre hacen: plantarse en el lugar con pancartas donde les desean la muerte a todo lo que huela a marica. La banda reaccionó al asunto con bastante entereza y mucho cachondeo: retomando los disfraces de rednecks chalados y montando un concierto improvisado ante los Westborianos congregados a la entrada del lugar donde iba a tener lugar el bolo.

Interpretó a Satán. Dos veces

La primera de ellas tenía lugar en el videoclip del temazo «Tribute» de Tenacious D.

Y la segunda era un remake más elaborado de aquella, se trataba de un papel de enemigo final total, el del demonio Beelzeboss que en el largometraje Tenacious D in the pick of destiny se vería envuelto en un duelo derock según lo establecían las leyes demoníacas.

Un tour rider es la relación de requerimientos que presenta una agrupación para actuar en un lugar determinado, lo que vendría a ser una lista de la compra que detalla específicamente todas las necesidades de los artistas para que estos se encuentren a gusto y no existan malentendidos. Durante años circuló el rumor de que la banda Van Halen enviaba a los responsables de los conciertos un tour rider mastodóntico compuesto por centenares de páginas que enumeraban una cantidad demencial de requerimientos, entre los que se encontraban cosas tan exóticas como exigir que se colocase en el backstage cuencos repletos de M&M’s de los que se tendrían que haber extraído previamente todos los de color marrón. Algún artículo de la prensa llegó incluso a asegurar que cuando los chicos de Van Halen se topaban con un M&M marrón en el bol durante alguna gira aquello les daba la oportunidad de entrar en modo berserker y arrasar con todo a su paso justificándose con el incumplimiento del contrato. Además, el hecho de que circulasen por ahí algunas fotocopias del tour rider en las que se podía comprobar que todo el tema de los lacasitos marrones era cierto no ayudaba a considerar el asunto como la leyenda urbana que parecía ser.

Y es que realmente de leyenda no tenía nada: David Lee Roth aclararía más tarde el secreto de tanta fobia por las chocolatinas marrones: aquello realmente se trataba de un mecanismo de comprobación rápida en lugar de un capricho de una rockstar chalada. Ocurría que las giras de Van Halen se convirtieron en eventos tan titánicos como para implicar varios camiones y una cantidad muy bestia de equipamiento y medios. El resultado de todo aquello era que los requerimientos legales por escrito eran tan densos como una guía telefónica. «Y en medio de la nada metimos aquel artículo que decía: “No habrá ningún M&M marrón en elbackstage, y el incumplimiento de este punto podría suponer la cancelación del evento con una indemnización total”» —aseguraba Roth— «de ese modo cuando yo llegaba al lugar me daba un paseo por el backstage y si veía alguna de esas chocolatinas marrones sabía que era necesario revisar la instalación entera. Porque estaba garantizado que existiría algún tipo de problema. Los responsables de todo no se habían leído el contrato, y eso suponía que acabarías padeciendo algún inconveniente».

En el caso de Foo Fighters el tour rider de su gira de 2011 consistía en algo mucho más lúdico y entretenido que cualquier enciclopedia de requisitos: un fabuloso libro para colorear con laberinto incluido (que se puede ojear aquí). Según los propios Foo Fighters el documento resultaba mucho menos divertido que el de Iggy Pop(un texto que se puede leer aquí e incluye joyas como «… del vestuario mejor que se haga cargo alguien con un ramalazo artístico ¿conocéis a algún homosexual?») pero más ameno que el anterior de la propia banda (unas páginas repletas de coñas que tampoco tienen ningún desperdicio y a las que se les puede echar un ojo aquí mismo).

No permite sangre en las gradas

Y en caso de pillar a alguien montando gresca durante el concierto Grohl ha demostrado no tener demasiados problema en detener el show para dedicarle cuatro palabras, cinco cagamentos y mandarlo a tomar por el culo a otro lado:

Emociona

En medio de una actuación el frontman caza a un fan visiblemente afectado por las emociones llorando a moco tendido. Y decide convertirlo en la maraca de sentimientos definitiva:

La tragedia de Beaconsfield

El 25 de abril de 2006 un derrumbamiento en las minas de Beaconsfield en Tasmania, Australia, acabó con la vida de un minero y dejó atrapado bajo tierra a otros dos. Cuando ambos fueron localizados y mientras se trataba de elaborar un plan de extracción viable, uno de ellos solicitó un iPod que con el disco In Your Honor de Foo Fighters para hacer menos agobiante la espera del rescate. Grohl se enteró de aquello y envió un mensaje de ánimo a las personas atrapadas junto a la promesa de que, en cuanto consiguiesen escapar del lugar del accidente, ambos tendrían entrada libre para cualquier concierto de la banda, así como un par de cervezas esperándoles en el backstage. Meses más tarde de ser rescatados de las entrañas de la mina uno de aquellos mineros aceptó la oferta y se arrimó a la Ópera de Sídney para asistir a un concierto acústico de los Foo Fighters y conocer en persona a su líder. Grohl escribiría el tema «Ballad of the Beaconsfield miners» para la ocasión y acabaría incluyéndolo en el sexto álbum de estudio de la banda: Echoes, Silence, Patience & Grace.

Formó parte del reparto de un capítulo de Expediente X

Ocurría en el episodio «El embaucador» («Pusher») de la tercera temporada. Y en palabras del propio Grohl su papel era tan importante que «si parpadeas te lo pierdes»:

Es el chico del fondo que se pregunta qué hora es. La mujer que camina a su lado es Jennifer Youngblood, por aquel entonces pareja del músico.

Es adorable

Preguntádselo a su hija. Sí, a esa misma.

Ha improvisado un Broken Leg Tour

En Junio del 2015 Grohl se cayó desde el escenario durante un concierto en Gothenburg, Suecia, partiéndose la pierna en el proceso. El accidente había ocurrido cuando la banda acababa de comenzar su actuación —tan solo llevaba interpretadas dos canciones del setlist—, y un desplomado Grohl prometía y perjuraba al público presente que en cuanto le arreglaran un poco el asunto de la pierna volvería al escenario para finiquitar el concierto. La banda se dedicó a entretener al público mientras el frontman recibía atención médica, y finalmente Grohl reapareció sobre el escenario, sentado, con la pierna vendada y un médico pendiente en todo momento de que no asomase por ahí ningún hueso que no debiese. El músico ofreció desde esa posición un concierto de dos horas de duración.

A causa del accidente y por culpa del hueso roto la formación tuvo que cancelar los conciertos pendientes en Europa mientras el cantante se sometía a los arreglos necesarios en la extremidad descuajeringada. Unos cuantos días después la banda renombraba su gira americana como Broken Leg Tour y los Foo Fighters se lanzaban a la carretera dispuestos a cumplir con los bolos apalabrados, equipados para la ocasión con un extraño trono de rockero convaleciente.

Westboro II with a vengeance

En 2015 los zumbados de la Iglesia Bautista de Westboro volvieron a plantarse a las puertas de un concierto de los Foo Fighters con los cartelitos y la tontería de los cojones. Y el grupo decidió que lo apropiado era volver a asomarse por el lugar para RickRollearlos literamente, con un poco de «Never Gonna Give You Up» y unos cuantos colegas en modo party hard.

Protagonizó una de las batallas más importantes de la historia

Animal. Serious bussiness esto de aquí.

Me gustaría pensar que no voy a ir al infierno. Pero creo que me he metido demasiado ácido y escuchado demasiado death metal como para acabar sentado en una nube junto a Dios con angelitos aleteando sobre mi cabeza. (Dave Grohl)