Javier Duarte, a un paso de la cárcel

Publicado en Nacional el martes 12, julio, 2016

La suerte ha abandonado por completo al actual gobernador de Veracruz, luego de que el presidente de la República, presentara acciones de inconstitucionalidad contra el Congreso de ese estado, que al ser mayoría priista, buscaba proteger a Javier Duarte de Ochoa ante una eventual persecución por los innumerables casos de corrupción y abuso de poder.

El tema, también ahoga al gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo.

En conferencia de prensa, Eduardo Sánchez -vocero de la Presidencia de República-, y Salvador Sandoval -subprocurador jurídico y de Asuntos Internacionales de la PGR-, subrayaron que el gobierno no permitirá que se vulnere el Sistema Nacional Anticorrupción.

“Este Sistema, no puede operar a modo para beneficiar a algún funcionario. Para abatir la corrupción, se requiere homogeneidad, coordinación y un pulso adecuado. Por eso, los Sistemas estatales, deben sercoherentes.

“Los Congresos de Veracruz y Quintana Roo, han aprobado diversas reformas que no son acordes al sentido y fin de la reforma constitucional del 27 de mayo de 2015, que tuvo como objetivo concretar un sistema de mecanismos que permitan frenar el abuso del poder”, afirmó el funcionario de la PGR.

Es importante resaltar, que tanto Duarte de Ochoa como Borge Angulo, impusieron a personas afines a ellos para que encabezaran las fiscalías anticorrupción, lo cual derivaría en un caso parecido al de Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, y Luis Videgaray, quienes pusieron a su empleado Virgilio Andrade para que maquillara una investigación por la compra de multimillonarias propiedades cuando ya ocupaban cargos a nivel federal.

Esto es exactamente lo que querían hacer los gobernadores de Veracruz y Quintana Roo.

Analistas políticos, han señalado que al presentar acciones de inconstitucionalidad, Enrique Peña Nieto ha dado el visto bueno para que Javier Duarte de Ochoa y Roberto Borge Angulo, sean investigados a placer, lo cual buscaría dar un respiro a la muy golpeada y decaída figura presidencial.

El caso de Javier Duarte de Ochoa es incluso histórico, porque a pesar de las enormes presiones políticas, sociales, empresariales, y educativas, para que renunciara a su cargo, el gobernador de Veracruz jamás se achicó ante esa petición, sino todo lo contrario.

Habrá que recordar que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, le pidió su renuncia inmediata a Duarte para que el PRI ganara la elección estatal. El mandatario estatal no solo se negó, sino que regresó a su estado y gritó a los cuatro vientos que nadie lo haría renunciar.

Los resultados están a la vista: el PAN ganó la gubernatura de Veracruz, y MORENA multiplicó el número de sufragios, quitándole miles de votos al PRI, esto a causa del enriquecimiento ilícito de Duarte de Ochoa y de sus principales funcionarios.

La soga ya está puesta en el amplio cuello del gobernador de Veracruz.

Enrique Peña Nieto dirá cuándo se consuma el ahorcamiento político.