Así se vive la Feria del Pan 2019

Publicado en Noticias el viernes 18, octubre, 2019

Dekis Saavedra

Que el pan dulce esté rico es muy sencillo, el reto es saber venderlo. La feria del pan 2019 en Morelia dejó ver que detrás de la harina, la levadura y los hornos hay personajes llenos de sabiduría ancestral para convencerte de que compres sus creaciones. Imposible pasar por ahí de curioso sin ser tentado por los panaderos más amables del continente. Las charolas con pan gratuito se vacían en cosa de segundos y nadie se puede ir con hambre de esta feria, una de las más apreciadas por los morelianos. 

Han llegado las panaderías más famosas del estado, con pesos pesados del pan artesanal. Están las panaderías de Santa Ana Maya, por ejemplo, que no solamente venden las mejores quesadillas del país, sino también contribuyen cada día como preservadoras de la repostería más pura del estado. Y todo a cinco pesos la pieza. 

Recorriendo la feria se pueden encontrar maravillas que desafían la lógica estructural del postre mexicano. A una panadería de Zinapécuaro, La Chiquita, se le ocurrió hacer los famosos muertitos elevando un mil por ciento su tamaño y glaseando la creación con azúcar. El resultado en uno de los panes más interesantes del año, con un costo de apenas 30 pesos. 

Luego basta caminar un poco para encontrar otra maravilla michoacana. El panqué de mantequilla de la panadería Los Arcos, invitados desde Ciudad Hidalgo, nos dio la oportunidad de entender que el cariño también puede materializarse y venderse a 35 pesos. Pocas veces se alcanza a acceder a un pan tan bueno que termine convenciéndonos de que habrá que esperar un año para volver a tenerlo en nuestras manos. 

Las creaciones especiales continúan al llegar a Panumi, el stand de una pequeña panadería moreliana que vende sus imponentes volcanes de ate. Si bien los ates siempre han estado cerca de nosotros, estos volcanes mezclan lo mejor de dos postres en una bomba de dulzura que solamente los expertos se pueden terminar al primer intento. Siempre será bueno que una panadería vaya más allá de los bolillos, las conchas o los cuernitos. 

La feria continúa como fue trazada desde el inicio: gratuita, en el centro de la ciudad, con espectáculos en vivo y acercando a las panaderías de todo Michoacán al público de la capital. Y es que los morelianos están cerca de ser los mejores jueces de pan dulce de todo el país. Han crecido probando cada posibilidad salida de un horno y décadas de meriendas los han adiestrado al punto de no aceptar cualquier postre. La panadería que no innove puede perderse en el olvido de una ciudad que no se deja seducir por sencillo. 

La feria estará disponible este fin de semana y basta con tener diez pesos en la mano para llevarse a casa varias piezas de colección que no durarán mucho sobre la mesa. La duda aquí es si acompañar las compras con café o chocolate, otra dura batalla en donde también se está innovando.