Allende el Masón, los tres traidores y un auténtico fraterno que cumplió su juramento

Publicado en Perspectiva el domingo 11, septiembre, 2016

Por Ricardo López

Era un 11 de septiembre de 1973, en Santiago de Chile.
El Presidente Salvador Allende se levantaba muy temprano después de haber recibido una llamada que lo inquietó bastante y lo hizo subir a su auto FIAT para dirigirse al Palacio de Moneda.
Desde Valparaiso le llegaba la noticia de que la milicia estaba levantada en su contra, no lo podía creer !
A escasas tres semanas, el 23 de agosto de 1973, Augusto Pinochet era nombrado jefe máximo de las fuerzas armadas por Salvador Allende, tanto por su desempeño, como por ser un fraterno y en quien Pinochet confiaba más por esta razón, que el antecesor de Pinochet en la jefatura de la milicia, Carlos Prats.
El ataque subió de intensidad en todo el país, Salvador Allende estaba sumamente preocupado por su hermano Fraterno Augusto Pinochet, que en ese tiempo estaba en Valparaiso; «pobre de Augusto, no lo ha de estar pasando nada bién» exclamó Allende sentado en su escritorio y con el gesto de angustia por no saber nada de su Querido Hermano, pues las líneas telefónicas estaban cortadas.
A medida que el día corría, en el centro de Santiago, los disturbios y sonidos de disparos se tornaro más fuertes y violentos, los carabineros atacaban ya el Palacio de Moneda, pidiendo a Allende se rindiera, que se entregara.
Salvador Allende , desde que salió de su casa muy temprano, salió con un AK 47 colgado al hombro, regalo que le habíá hecho Fidel Castro durante su visita a Cuba. Allende peleó con gran valor, disparaba certeramente su Kalashnikov y daba gritos de valor a sus pocos y leales policías y militares que se encontraban dentro del Palacio de Moneda.
El desenlace lo sabemos todos, después del bravío mensaje de radio que pudo mandar a los compatriotas chilenos a través de RADIO MAGALLANES Salvador Allende peleó con todo; se dice que su muerte fue por suicidio, sin embargo, esta teoría fascista dista mucho , pues Allende era un hombre de bravura inimaginable, tanto así que tuvo que ser rematado con el tiro de gracia en la frente….¿quién necesitaria un tiro de gracia cometiendo suicidio con un AK 47?
Salvador Allende murió en la refriega de los disparos cuando loc Carabineros ingresaron al Palacio de Moneda, una vez asesinado, el jefe de los carabineros le avisó a Pinochet de la muerte de Allende víá radio militar en idioma inglés: «Allende is dead».
A partir de estos hechos, quien en ese momento era el Embajador de México en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá, Hermano Masón también, se dió cuenta por el rango privilegiado que hostentaba, de la orden de Pinochet de encarcelar o dar muerte de inmediato a todos los masones posibles. En aquel tiempo, la masonería era más secreta y hermética que ahora, lo cual facilitó mucho la gran ayuda que este gran masón brindó a todos los hermanos fraternos chilenos que uyeron ante la persecución de los tres traidores masones: Augusto Pinochet, Toribio Merino y Gustavo Leigh..
En México, el servicio secreto, la otrora Dirección Federal de Seguridad, que contaba con muchos Masones en sus filas, se dieron la tarea de ayudar a los hermanos en huida, siendo recibidos por ellos y muchos otros fraternos mexicanos que, cumpliendo cabalmente con sus ideales, dieron refugio y auxilio a los fraternos Chilenos.
Hoy, a 43 años de este terrible golpe de estado al Gobierno Comunista Marxista elegido democráticamente en Chile, de Salvador Allende, es recordado, rindiendo honores a aquellos verdaderos hombres Libres y de buenas costumbres que dieron su vida en aras de la libertad y del honor. Así mismo, se cumplen 43 años del gesto heroico de Gonzalo Martínez Corbalá, quien de inmediato rescató a Hortensia Bussi, esposa de Allende, para ponerla a salvo.
Rindams pues, honores a los masones caídos con honor y gloria, luchando contra el imperialismo, así como al gran hombre, fiel a sus ideales y promesas hechas, Gonzalo Martínez Corbalá.
Es cuánto.