Catrinas de Capula: Entre la vida y la muerte, hay barro

Publicado en Reportajes el viernes 5, abril, 2019

Don Álvaro de la Cruz nos permitió entrar a su taller en Capula para mostrarnos el trabajo que hay detrás de la creación de las tradicionales catrinas

Ismael Arroyo

Atrás quedaron esos días en los que Don Álvaro alternaba la albañilería con la alfarería, un oficio que en Capula más que aprendido es heredado.  Con el recuerdo intacto, relata con aprecio cuando el artista Juan Torres lo contrató para construir su casa y después con la misma tierra le enseñó a elaborar las primeras catrinas de barro. 

“Empiezo a trabajar con el y a aprender, hicimos un taller, medio día trabajaba en la albañilería y en medio día entraba al taller a trabajar con el  a preparar el barro y así cosas, así empezamos a hacer las catrinas con el, de eso hace 36 años. Trabajé con el 7 años en la construcción, yo era su albañil pero en temporadas trabajábamos también la artesanía”. 

Don Álvaro de la Cruz sin un horario fijo pasa todo el día en su taller, entre paredes llenas de hollín dedica su tiempo a darle vida a figuras inspiradas en la historia de México, desde Catrinas a Galleros. De una pared cuelga un sombrero, una cruz y una radio vieja que suena todo el día, dice que así se siente acompañado.

“Me enferme y me dijeron que tengo que caminar, por ejemplo hay temporadas que hay mucho trabajo y me levanto por decir a las 7:00 o a las 8:00 y derechito aquí a trabajar todo el día, nada más voy y como y sigo otra vez, entonces no camino siempre estoy aquí sentado, me recomendaron que tengo que salir a caminar, hacer ejercicio” 

Ama lo que hace y pone tanto empeño en cada pieza que en más de una ocasión ha pensado en quedársela, es un proceso manual que cada detalle tiene algo especial; pero para él, lo que más disfruta es el darle color a las artesanías.

La primera vez que puso a la venta las catrinas fue una noche de muertos, junto con otros tres compañeros las exhibieron en Pátzcuaro, desde entonces sus piezas han dado la vuelta al mundo y cuenta con clientes fieles que llevan sus artesanías a galerías en Japón, Inglaterra y Estados Unidos. 

En la actualidad el mercado de catrinas ha florecido, prácticamente todos los alfareros producen catrinas de varios tamaños y estilos, personalizando artesanías y trabajando bajo pedidos especiales. 

Capula no tiene la denominación de Pueblo Mágico, aún así, la magia nace de las manos de sus alfareros, que con su trabajo y sus Catrinas han enriquecido nuestro acervo cultural con un valor invaluable para México.

¡No dejes de ver el vídeo!